En el examen del lunes próximo, deberán realizar un escrito de por lo menos dos carillas, sobre alguno de lo siguientes temas.
1. El aborto y los medios de comunicación. Cómo tratan al aborto los distintos medios de comunicación en la Argentina. Cómo influye el tratamiento que se hace a los casos de menores violadas y embarazadas.
2. Historia de los medios de comuncación, desde el comienzo de la historia hasta nuestros días. Ventajas y desventajas de la era de Internet.
3. Internet. Cosas positivas y negativas. Privacidad. Internet 2.0 y 3.0.
4. Distintos tipos de mensajes que se encuentran en un diario y en la radio. Formas de participación.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
viernes, 28 de noviembre de 2008
Temas examen diciembre
En el examen de diciembre tendrán que preparar uno de los temas que aparecen en el blog, para hacer un trabajo escrito.
Después deberán contestar los temas que aparecen en las entradas al blog.
Jaime
Cualquier duda, me hacen un comentario en esta entrada.
Después deberán contestar los temas que aparecen en las entradas al blog.
Jaime
Cualquier duda, me hacen un comentario en esta entrada.
domingo, 21 de septiembre de 2008
Joseph Daniel Lasica: la hora del lector
Joseph Daniel Lasica: la hora del lector Referente mundial en periodismo ciudadano y redes sociales online , J.D., como se lo conoce, está convencido de que el concepto de conversación será la llave que abra las puertas del nuevo reino informativo -¿Qué va a pasar en los próximos años con la prensa gráfica? -Una buena forma de predecir qué ocurrirá en el futuro es observar qué pasó en los últimos 10 años. Recuerdo que cuando surgió Internet mi editor en jefe del Sacramento Bee , diario en el que trabajé durante más de una década, no permitía que nadie en todo el diario escribiera nada sobre ningún website sin su permiso o aprobación, ya que consideraba que la Red era la competencia del diario. Es decir, que en lugar de adoptar a Internet como el futuro, lo veía como el enemigo. Luego, los años pasaron y llegamos al punto en que los periodistas comenzaron a tener sus propios blogs y a tener más y más participación online. Hoy muchos de los principales diarios del mundo tienen gran parte de su staff con blogs o páginas personales. Algunos de ellos experimentan con wikies Y, así y todo, hay muchísimos diarios que aún no permiten que sus lectores dejen comentarios en las notas. -¿Y eso le preocupa? -Muchísimo. Porque es una de los principales motivos que va a alejar a las audiencias jóvenes de los medios tradicionales. Cuando, en realidad, todo este cambio de paradigma se resume justamente en que la gente ahora también tiene algo para decir. -Pero lo que la gente tiene para decir no necesariamente son noticias -Así es. El nuevo fenómeno son las redes sociales diarios que permiten que la gente suba fotos de sus chicos graduándose y ese tipo de cosas que, si bien no son verdaderamente noticias, sí son asuntos relevantes para la gente y las comunidades locales. Creo que este tipo de cuestiones sociales serán cada vez más fuertes en los diarios, especialmente en los locales. -¿Podría decirse que la mayoría del contenido que se publica online es "chatarra"? -Sí. Y lo interesante es que además ya no tenemos a la prensa tradicional diciéndonos qué leer o qué no, o qué es bueno o malo; las reglas de juego en Internet ahora son otras y éste es un gran cambio de paradigma: somos nosotros mismos, y no la prensa tradicional, los que debemos decidir qué leer y qué no, y qué de todo lo que está allí disponible es material de buena calidad. Hoy el filtro es la gente misma. Y de aquí podemos deducir que uno de los próximos desafíos para la prensa tradicional y las plataformas de nuevos medios consistirá en elevar y hacer disponible la mayor cantidad de información relevante, interesante y útil para su audiencia. -¿Cuál es la situación actual de la prensa gráfica en EE.UU.? -Los diarios están pasando por el peor momento de su historia, básicamente porque no han sabido cómo adaptarse a los nuevos tiempos digitales con la velocidad que es requerida. Tanto es así que la circulación sigue cayendo a paso sostenido desde hace varios años, al igual que los avisos clasificados y las publicidades. -¿Y cómo sigue esta historia? -Calculo que en 10 o 15 años la mitad de los diarios de este país va a desaparecer. Y estoy siendo optimista; porque la verdad es que la debacle de la prensa gráfica tradicional podía haber sucedido mucho más rápido aún. -¿Qué crees que ocurrirá con esos periodistas? -Muchos de ellos, que quedarán sin sus trabajos tradicionales, deberán aprender a utilizar nuevas tecnologías y acostumbrarse a contar historias en formato multimedia. Pero también deberán interiorizarse con las herramientas básicas de las redes sociales online . Ya no bastará con saber cómo utilizar la cámara para filmar y sacar fotos. -¿Y cuál sería el rol de un diario en ese aspecto interactivo? -El diario puede funcionar como plataforma, como una plaza pública, donde la gente se acerca a participar, ya sea conversando o debatiendo sobre asuntos que les son de interés. -¿Siempre deberían participar los periodistas en las conversaciones que se generan entre los usuarios una vez que una nota es publicada? -Sí, aunque sé que es algo difícil y nuevo para la mayoría de los periodistas que andan, generalmente, muy estresados y cortos de tiempo. Me acuerdo cuando trabajaba en el Sacramento Bee y algún lector llamaba a la redacción: generalmente se le contestaba mal y pocas veces se le pasaba con quien verdaderamente esa persona querían hablar. De algún modo, esa voz dura que atendía el teléfono hacía la vez de filtro. -Pero parecería que ese tipo de cosas comienzan a ser parte del pasado -Ese tipo de trato no va a funcionar más. El usuario o lector que es tratado así bien puede decirle al medio: "Váyanse a la mierda, a partir de ahora voy a abrir mi propio sitio donde contaré las historias como se me de la gana". Ahora cualquiera puede ser editor. Así que, al que quiera seguir siendo una fuente de noticias e información le diría que no se olvide del valor de las conversaciones, de la interacción con sus lectores. Esa es, hoy, la llave del reino del mundo informativo. -¿Algún otro consejo "dorado"? -Sí, alentar a la gente a que participe, pero de una manera constructiva. Es decir, que no se trata simplemente de abrir comentarios a una nota para que anónimamente se pueda insultar al periodista o a otros usuarios, o cosas por el estilo. Me refiero a un grado de participación en donde el contenido o la temática original terminen enriqueciéndose verdaderamente gracias y por la participación de la comunidad misma. -En los grandes medios, ¿sólo los autores de las notas deberían interactuar con los lectores? -No, los más altos editores del medio también tienen la obligación de interactuar con sus lectores o audiencia y eventualmente explicarles por qué se trató un tema de tal o cual forma, por ejemplo. Es más, en sus propios blogs -que, si no los tienen, es recomendable que los tengan- pueden ir contando los entretelones de lo que ocurre con una noticia, mientras esa historia está siendo preparada o producida. Es sumamente interesante y fascinante todo lo que se puede hacer actualmente en este sentido. -Sin embargo, apenas si hay tiempo para investigar, producir y redactar una nota -Sí, es cierto, la interacción con la gente también requiere de horas extra de escritura, atención y buena prosa Pero es también cuestión de acostumbrarse. Por otro lado, la idea de que todo se realiza desde la computadora comienza a ser parte del pasado. Todo este tipo de interacción ya no nos ata necesariamente a la computadora de escritorio. Hoy la interacción online está disponible desde los aparatos móviles. Conozco muchísima gente que actualiza sus blogs y que responde a los comentarios y mensajes desde su Blackberry o su iPhone. -Acá ya nos estamos metiendo en un nuevo capítulo de la historia de la información -Nuevo y sumamente revolucionario: estamos ingresando en la era de la interacción online desde aparatos móviles. Es más, todavía no nos hemos dado cuenta del tremendo valor e impacto que este fenómeno encierra en sí mismo. Si hoy yo tuviera que lanzar un sitio de redes sociales online definitivamente llevaría mi principal foco de estudio y atención a la tecnología móvil. -. No obstante, la sensación de pertenencia con la comunidad es muy fuerte en las redes sociales online , y hay mucha gente dispuesta a registrar acontecimientos de manera gratuita por el sólo hecho de compartirlo con los demás. ¿Quién hubiera pensado, tres años atrás, que cientos de miles de personas hoy estarían subiendo y compartiendo videos online ? Yo hubiera dicho que se trata de una locura que jamás sucederá. -Pero vino YouTube y se encargó de afirmar lo contrario -Es que hay una suerte de necesidad innata en nosotros que desea compartir con los demás; queremos dar a conocer lo que vemos, hacemos, pensamos El acto de compartir forma parte de la naturaleza más básica del ser humano. Por Ignacio Escribano |
lunes, 15 de septiembre de 2008
Hacerse oir
Si usted no soporta más la degradación de 'Bailando por un sueño' entrar en http://www.ongsparahacerseoir.com.ar/
Actuemos ya: un editorial de 'La Nación' del último 31 de agosto predijo que el programa que conduce Marcelo Tinelli por Canal 13 se prepara en forma acelerada para mostrar a una pareja manteniendo una relación sexual en pantalla.
El daño moral y psicológico que todo esto produce ha quedado en evidencia en recientes episodios de dominio público en el que niños y adolescentes, alentados por lo que ven en televisión, filman actos depravados con sus celulares y los suben a internet.¡Basta! Pida usted también a los anunciantes que no continúen contradiciendo los principios del Código de Ética y Autorregulación Publicitaria sustentando con publicidad comercial a esa TV-Basura.
Haga clic aquí y súmese a incontables padres de familia enviando ahora mismo su mensaje al Presidente de la Cámara Argentina de Anunciantes, Sr. Luis Mario Castro.
Martín J. Viano
Lic. Araceli Ramilo Alvarez de Viano
Hacerse Oír - Hablemos Claro
Actuemos ya: un editorial de 'La Nación' del último 31 de agosto predijo que el programa que conduce Marcelo Tinelli por Canal 13 se prepara en forma acelerada para mostrar a una pareja manteniendo una relación sexual en pantalla.
El daño moral y psicológico que todo esto produce ha quedado en evidencia en recientes episodios de dominio público en el que niños y adolescentes, alentados por lo que ven en televisión, filman actos depravados con sus celulares y los suben a internet.¡Basta! Pida usted también a los anunciantes que no continúen contradiciendo los principios del Código de Ética y Autorregulación Publicitaria sustentando con publicidad comercial a esa TV-Basura.
Haga clic aquí y súmese a incontables padres de familia enviando ahora mismo su mensaje al Presidente de la Cámara Argentina de Anunciantes, Sr. Luis Mario Castro.
Martín J. Viano
Lic. Araceli Ramilo Alvarez de Viano
Hacerse Oír - Hablemos Claro
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Tinelli, ¿En qué basa su "éxito"?
Hoy en dia, como televidente y rara vez, espectador del programa a tratar, me pongo a pensar en que se basa verdaderamente el éxito de el conductor Marcelo Tinelli.
Recordando años atrás, dicho programa, televisado por TELEFE, también era exitoso. Pero, con una gran diferencia. En su anterior canal, el programa de Tinelli se basaba en, bromas pesadas, camaras ocultas, videos humoristicos y muchas cosas mas. Nada se relacionaba con sexo y nada mas que sexo camuflado a través de bailes o patinajes.
En cambio, hoy en dia, el programa emitido por Canal 13, expone una mentalidad aturdida y a la misma vez trastornada mediante imagines eróticas y sexulas que brinda a las pantallas.
Si uno piensa en SHOWMATCH, las primeras palabras que se le vienen a la mente son, erotismo, discordia (en el jurado), sexo, etc.
Los televidentes han sido atrapados por lo que se podría llamar un "concurso" como "bailando" o "patinando" por un sueño que lo único que emiten son las tres palabras resaltadas anteriormente que entorpecen la ética humana o destruyen la escencia que realmente lleva a uno a la felicidad.
Podría afirmar que el "éxito" del famosisimo conductor se basa en provocar ansiedad en los televidentes con las diferentes escenas, intrigandolos con las diferentes disciplinas y en fin mostrando los distintos conflictos generados por integrantes del elenco televisivo.
¿A eso se le llama éxito?
Yo lo llamaría un engaño. El éxito se le acopla a una descripción de algo que estuviera ligado con la educación y/o con la enseñanza de valores.
Para concluir, creo haber explicado mi análisis sobre SHOWMATCH el cual no fue una crítica positiva hacia el programa sino mas bien, constructiva hacia la moral humana.
Lucas Pereyra Iraola
Recordando años atrás, dicho programa, televisado por TELEFE, también era exitoso. Pero, con una gran diferencia. En su anterior canal, el programa de Tinelli se basaba en, bromas pesadas, camaras ocultas, videos humoristicos y muchas cosas mas. Nada se relacionaba con sexo y nada mas que sexo camuflado a través de bailes o patinajes.
En cambio, hoy en dia, el programa emitido por Canal 13, expone una mentalidad aturdida y a la misma vez trastornada mediante imagines eróticas y sexulas que brinda a las pantallas.
Si uno piensa en SHOWMATCH, las primeras palabras que se le vienen a la mente son, erotismo, discordia (en el jurado), sexo, etc.
Los televidentes han sido atrapados por lo que se podría llamar un "concurso" como "bailando" o "patinando" por un sueño que lo único que emiten son las tres palabras resaltadas anteriormente que entorpecen la ética humana o destruyen la escencia que realmente lleva a uno a la felicidad.
Podría afirmar que el "éxito" del famosisimo conductor se basa en provocar ansiedad en los televidentes con las diferentes escenas, intrigandolos con las diferentes disciplinas y en fin mostrando los distintos conflictos generados por integrantes del elenco televisivo.
¿A eso se le llama éxito?
Yo lo llamaría un engaño. El éxito se le acopla a una descripción de algo que estuviera ligado con la educación y/o con la enseñanza de valores.
Para concluir, creo haber explicado mi análisis sobre SHOWMATCH el cual no fue una crítica positiva hacia el programa sino mas bien, constructiva hacia la moral humana.
Lucas Pereyra Iraola
domingo, 31 de agosto de 2008
Sexo por un sueño
Editorial diario La Nación
El deslizamiento imparable de la televisión hacia fórmulas cada vez más torpes y manipuladoras de exhibicionismo, de grosería y de mal gusto parece preocupar a pocos.
Hubo alguna vez normas que velaban por la calidad y los efectos de los contenidos de los medios en la población, y especialmente por la incidencia en los menores. Pero eso se conjuga hoy en pasado, porque ya no hay tales límites, y el deterioro creciente que está causando, en la sociedad presente y en la futura, esa carencia de normas transparentes y claras es un problema que pocos parecen querer enfrentar.
Nadie, o casi nadie, parece tener conciencia de lo mucho que los argentinos estamos perdiendo en calidad moral y en respeto por los valores formativos y estéticos de las generaciones venideras a medida que determinados empresarios del espectáculo televisivo, privados del más mínimo rastro de pudor y hasta de vergüenza, pujan noche tras noche por incrementar a cualquier precio sus niveles de audiencia.
Recientes emisiones del programa que conduce Marcelo Tinelli por Canal 13 parecen haber acelerado notablemente la marcha hacia el que suponemos habrá de ser su próximo objetivo triunfal: la presentación de una pareja manteniendo una relación sexual en pantalla. Por eso nos atrevemos a vaticinar que, así como "Cantando por un sueño" dejó su lugar en un momento dado a "Bailando por un sueño" y más tarde al mucho más resbaladizo "Patinando por un sueño", no debe faltar demasiado tiempo para que la propuesta de Tinelli y compañía se convierta en algo así como "Sexo por un sueño".
El abuso y la manipulación de la mujer, exhibida y utilizada como un mero objeto excitante; el uso escandaloso del "caño", como burdo y no demasiado imaginativo elemento coreográfico, y la "strip dance" han ido jalonando insinuantes etapas en el acercamiento a esa meta previsible, un hito que, cuando llegue, seguramente no va a escandalizar demasiado a nadie, pues todas las instancias de la procacidad habrán sido ya recorridas. No está de más recordar que un estudio reciente del Instituto de Comunicación y Diseño de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) reveló que el 32 por ciento de la autopublicidad que emiten en nuestro medio los llamados canales de aire muestra cuerpos humanos semidesnudos y que ello sucede en muchísimos casos dentro del horario de protección al menor. A lo cual hay que agregar la amplísima e insistente reproducción parasitaria que los programas de "chimentos", y otros de tenor similar, realizan permanentemente, y en cualquier horario, de esas imágenes denigrantes, supuestamente excluidas de la franja que protege a los menores.
Las autoridades del Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) mantienen su proverbial indiferencia ante esos alardes de perversión y mal gusto que invaden día tras día las pantallas televisivas de todo el país. También hay alguna cuota de hipocresía. Las autoridades se amparan en el cumplimiento de la norma vigente de protección al menor. Pero ellas saben que, con el concurso de los emisores, esa norma, tal y como actualmente rige, no ha sido diseñada para desalentar los abusos ni mucho menos para proteger al menor, porque califica como leves todos los excesos que hoy vemos en nuestras pantallas. Saben, por último, que así concebida la norma, funciona como un mero tarifario de tales excesos que, lejos de prevenirlos, libera a los emisores para fomentarlos si el cálculo entre una multa irrisoria y las ganancias de la producción publicitaria que tales excesos les otorgan los beneficia.
Por supuesto, no estamos reclamando ninguna forma de control o censura que restrinja la libertad de expresión en la Argentina. Simplemente, vaticinamos lo que les espera a los televidentes argentinos, si la insensibilidad ante el daño educativo que se inflige y la torpeza de quienes conducen algunos programas, como el de Tinelli o el de tantos otros animados por similares intenciones, no encuentran otros caminos para obtener rating.
Ha llegado tal vez la hora de reflexionar seriamente sobre el control que la propia sociedad debería ejercer sobre las emisiones de difusión masiva que atentan contra su salud moral o rebajan la dignidad de valores humanos esenciales, bastardeando, como en este caso, la feminidad, la desnudez de los cuerpos o la sexualidad. Ya sabemos que la TV es parte de nuestra vida. Pero sabemos también que tiene capacidad suficiente tanto para denigrarnos como para ennoblecernos.
Toda la sociedad debate en estos tiempos sobre cómo mejorar la educación de los argentinos, cómo multiplicar los esfuerzos y cómo incrementar incluso las inversiones que permitan a las generaciones presentes y futuras una educación de mayor calidad. ¿No ha llegado la hora de pedirles a los medios, y en especial a la televisión, que también valoren ese esfuerzo, lo acompañen y no lo esterilicen? ¿Acaso alguien puede sostener que producir y difundir entretenimiento, en un marco de libertad de creación y expresión, implica necesariamente tener que erosionar ese esfuerzo educativo en el que la mayoría de la sociedad argentina está empeñada?
Los hombres volvemos una y otra vez a las obras de cultura que hemos producido a lo largo de la historia. Como los libros milenarios a los que volvemos una y otra vez en nombre de la fe religiosa, como tantas obras memorables de la literatura universal, como las expresiones más dignas y valiosas del arte, el teatro o el cine. Así como los pueblos dieron un lugar en su historia a tantos vehículos perdurables del ingenio y del genio humano, también las sociedades de nuestro tiempo deberían estimar estos frutos de tecnologías tan prodigiosas en función de la verdad, la belleza o el buen gusto. ¿Será pedir demasiado? ¿Será un sueño que no podremos cumplir?
El deslizamiento imparable de la televisión hacia fórmulas cada vez más torpes y manipuladoras de exhibicionismo, de grosería y de mal gusto parece preocupar a pocos.
Hubo alguna vez normas que velaban por la calidad y los efectos de los contenidos de los medios en la población, y especialmente por la incidencia en los menores. Pero eso se conjuga hoy en pasado, porque ya no hay tales límites, y el deterioro creciente que está causando, en la sociedad presente y en la futura, esa carencia de normas transparentes y claras es un problema que pocos parecen querer enfrentar.
Nadie, o casi nadie, parece tener conciencia de lo mucho que los argentinos estamos perdiendo en calidad moral y en respeto por los valores formativos y estéticos de las generaciones venideras a medida que determinados empresarios del espectáculo televisivo, privados del más mínimo rastro de pudor y hasta de vergüenza, pujan noche tras noche por incrementar a cualquier precio sus niveles de audiencia.
Recientes emisiones del programa que conduce Marcelo Tinelli por Canal 13 parecen haber acelerado notablemente la marcha hacia el que suponemos habrá de ser su próximo objetivo triunfal: la presentación de una pareja manteniendo una relación sexual en pantalla. Por eso nos atrevemos a vaticinar que, así como "Cantando por un sueño" dejó su lugar en un momento dado a "Bailando por un sueño" y más tarde al mucho más resbaladizo "Patinando por un sueño", no debe faltar demasiado tiempo para que la propuesta de Tinelli y compañía se convierta en algo así como "Sexo por un sueño".
El abuso y la manipulación de la mujer, exhibida y utilizada como un mero objeto excitante; el uso escandaloso del "caño", como burdo y no demasiado imaginativo elemento coreográfico, y la "strip dance" han ido jalonando insinuantes etapas en el acercamiento a esa meta previsible, un hito que, cuando llegue, seguramente no va a escandalizar demasiado a nadie, pues todas las instancias de la procacidad habrán sido ya recorridas. No está de más recordar que un estudio reciente del Instituto de Comunicación y Diseño de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) reveló que el 32 por ciento de la autopublicidad que emiten en nuestro medio los llamados canales de aire muestra cuerpos humanos semidesnudos y que ello sucede en muchísimos casos dentro del horario de protección al menor. A lo cual hay que agregar la amplísima e insistente reproducción parasitaria que los programas de "chimentos", y otros de tenor similar, realizan permanentemente, y en cualquier horario, de esas imágenes denigrantes, supuestamente excluidas de la franja que protege a los menores.
Las autoridades del Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) mantienen su proverbial indiferencia ante esos alardes de perversión y mal gusto que invaden día tras día las pantallas televisivas de todo el país. También hay alguna cuota de hipocresía. Las autoridades se amparan en el cumplimiento de la norma vigente de protección al menor. Pero ellas saben que, con el concurso de los emisores, esa norma, tal y como actualmente rige, no ha sido diseñada para desalentar los abusos ni mucho menos para proteger al menor, porque califica como leves todos los excesos que hoy vemos en nuestras pantallas. Saben, por último, que así concebida la norma, funciona como un mero tarifario de tales excesos que, lejos de prevenirlos, libera a los emisores para fomentarlos si el cálculo entre una multa irrisoria y las ganancias de la producción publicitaria que tales excesos les otorgan los beneficia.
Por supuesto, no estamos reclamando ninguna forma de control o censura que restrinja la libertad de expresión en la Argentina. Simplemente, vaticinamos lo que les espera a los televidentes argentinos, si la insensibilidad ante el daño educativo que se inflige y la torpeza de quienes conducen algunos programas, como el de Tinelli o el de tantos otros animados por similares intenciones, no encuentran otros caminos para obtener rating.
Ha llegado tal vez la hora de reflexionar seriamente sobre el control que la propia sociedad debería ejercer sobre las emisiones de difusión masiva que atentan contra su salud moral o rebajan la dignidad de valores humanos esenciales, bastardeando, como en este caso, la feminidad, la desnudez de los cuerpos o la sexualidad. Ya sabemos que la TV es parte de nuestra vida. Pero sabemos también que tiene capacidad suficiente tanto para denigrarnos como para ennoblecernos.
Toda la sociedad debate en estos tiempos sobre cómo mejorar la educación de los argentinos, cómo multiplicar los esfuerzos y cómo incrementar incluso las inversiones que permitan a las generaciones presentes y futuras una educación de mayor calidad. ¿No ha llegado la hora de pedirles a los medios, y en especial a la televisión, que también valoren ese esfuerzo, lo acompañen y no lo esterilicen? ¿Acaso alguien puede sostener que producir y difundir entretenimiento, en un marco de libertad de creación y expresión, implica necesariamente tener que erosionar ese esfuerzo educativo en el que la mayoría de la sociedad argentina está empeñada?
Los hombres volvemos una y otra vez a las obras de cultura que hemos producido a lo largo de la historia. Como los libros milenarios a los que volvemos una y otra vez en nombre de la fe religiosa, como tantas obras memorables de la literatura universal, como las expresiones más dignas y valiosas del arte, el teatro o el cine. Así como los pueblos dieron un lugar en su historia a tantos vehículos perdurables del ingenio y del genio humano, también las sociedades de nuestro tiempo deberían estimar estos frutos de tecnologías tan prodigiosas en función de la verdad, la belleza o el buen gusto. ¿Será pedir demasiado? ¿Será un sueño que no podremos cumplir?
viernes, 29 de agosto de 2008
PRUEBA
Los telefonos celulares son positivos en las relaciones de los amigos porque sirven para comunicarse mas, para contactarse y encima pueden decir cosas por mensajitos que porahi no se animan a decir en persona como sentimientos o un simple "te quiero".
Pero tambien tienen su parte negativa, ya que pueden iterrumpir una charla profunda con un amigo,que no es muy facil de lograr, como deciamos en la clase, porque aunqe no atiendas ya el solo ruido del telefono te distrajo y puede ser que te quedes pensado , quien era, que querria, etc. y ya no vas a volver al clima de charla de antes. tambien pueden produjirse mal entendidos por el solo hecho de no poner un signo o un punto o una coma, asi que tiene sus lados negativos, pero en fin podriamos arreglar esto mateniedo los telefonos apagados siempre y cuando estemos en lugares o situciones que estos puedan distraernos.
Pero tambien tienen su parte negativa, ya que pueden iterrumpir una charla profunda con un amigo,que no es muy facil de lograr, como deciamos en la clase, porque aunqe no atiendas ya el solo ruido del telefono te distrajo y puede ser que te quedes pensado , quien era, que querria, etc. y ya no vas a volver al clima de charla de antes. tambien pueden produjirse mal entendidos por el solo hecho de no poner un signo o un punto o una coma, asi que tiene sus lados negativos, pero en fin podriamos arreglar esto mateniedo los telefonos apagados siempre y cuando estemos en lugares o situciones que estos puedan distraernos.
miércoles, 27 de agosto de 2008
El filósofo Tomás Abraham se rebeló contra TVR
| El filósofo Tomás Abraham se rebeló contra TVR Como invitado al programa, criticó duramente un informe que se emitió en relación a la causa del padre Grassi; en una charla con lanacion.com advirtió sobre el fenómeno del "paco mediático" Por Paula María Martin De la Redacción de lanacion.com pmartin@lanacion.com.ar El sábado último, el filósofo Tomás Abraham ?invitado por los conductores Sebastián Wainraich y Gabriel Schultz a su programa TVR - criticó duramente un informe que se emitió en relación a la causa del padre Grassi. Lo que se vio fue una parte de una emisión de Policías en acción donde un niño lloraba porque los uniformados maltrataban a su padre que previamente había abusado de él. Luego del informe, los conductores del programa pidieron, como es habitual, la opinión del invitado. Y fue allí cuando Abraham se extendió en su respuesta reprendiendo lo emitido en el programa y en la televisión en general. Después de este episodio, lanacion.com habló con Abraham sobre lo ocurrido y sobre los contenidos de la televisión. ¿Cómo se tratan los temas sociales en la televisión? En general los informativos y las investigaciones buscan la escabrosidad. El otro día en TVR ya atravesaron la delgada línea roja mostrando a este nene que estaba gritando porque un policía maltrataba al padre y el otro señor que le tocaba el culo. Creo que es un delito mostrar esas cosas. En general es eso, forma parte del espectáculo, todas estas cosas no informan, no educan. Supongo que no hay mucha gente dentro de la sociedad que está a favor de la pedofilia o de la violación de menores, no se necesita que alguien con una cara compungida artificialmente le diga que está mal violar a un nene. Así que esas emisiones no tienen ninguna función ni educativa ni informativa. Y mientras tanto, eso no se debería mostrar. Hay un Comfer que es una institución vergonzante, y después creo que todo depende del sistema legal, de los jueces, de la protección de la familia, de la protección de la infancia, de los chicos. Todo eso no existe y los pibes están a la buena de Dios en base a la perversión de los adultos y al "paco mediático" que es esto. Se habla del paco en los chicos, ¿y el "paco mediático" que se consume en las casas, que es, por supuesto, de mala calidad, que crea manías, que anula el pensamiento, que es adictivo? Lo que no hay son jueces con sentido práctico y urgente y un gobierno que haga del menor y de la infancia un tema urgente y organizado, y todo esto se reemplaza con este festival de morbo y la televisión lucra con eso. Mientras tanto se muestra al señor Grassi sospechado de perversión, de psicopatía, y sobre la Fundación Felices los Niños, donde había miles de chicos que tenían un lugar aparentemente, no escuché ningún informe para saber que ha pasado. ¿Qué opinión tiene sobre los programas de la televisión de hoy? Pasa del crimen al culo. O vemos crímenes, asesinatos, mafia, chicos ejecutados, cuerpos encontrados, mucha cámara enfocada en la mutilación y en la muerte y de ahí, a las 22 horas, el festival del culo que patina y que baila. Creo que allí van estas miradas fascinadas, en una televisión en que desaparecieron los programas de humor político, prácticamente desapareció el texto humorístico. Para el que lo quiere ver y tiene cable se puede solazar y disfrutar con Two and a half men , Seinfeld y Everybody loves Raymond , o todo ese tipo de comicidades en donde hay un guión. La televisión dejó de lado todo ese tipo de palabras e hipnotiza por medio de todo este tipo de "porno política". ¿Existe la tele ideal? No, no existe la televisión ideal. ¿Qué cambios ve en los contenidos de la pantalla chica? Hay una cosa que está ausente en la televisión, que es el humor. No está Gasalla, Artazar, Casero, Juana Molina, Polémica en el Bar, Vergader, Fabio Alberti... Falta ese humor, no se sustituye, no hay humor político. Y al faltar humor, falta texto. El humor crea distancia, crea un cierto espacio y eso no lo tenemos. La "tinelización" es parte de la criminalización de esta falta de texto y de la necesidad de hipnotizarse y crear este "paco" para no pensar. La televisión está mal. Yo veo televisión, para mi la "caja boba" es indispensable, la necesito, pero salvo alguna vez , alguna ficción pasable, ya me estoy corriendo con el control remoto cada vez más para adelante. Estoy cerca del 900, no se adonde voy a terminar. |
viernes, 22 de agosto de 2008
Mails, sms, chat y el Trabajo
En buena medida la historia de los pueblos ha estado determinada por su capacidad para hacer más eficiente el trabajo; aquel que obtuviera más bienes para su especie tendría más posibilidades de sobrevivir. El axioma cobraría otra dimensión con el advenimiento del capitalismo y la tecnología que llevaba asociada, sobre todo en lo que se refiere a aumentar la productividad de las horas de trabajo.
Según el historiador norteamericano Lewis Mumford (1895-1990), “es el reloj la clave para entender el desarrollo del capitalismo y no la máquina de vapor” (como dice su cita más repetida). A partir del momento en que el trabajo se transformó en una mercancía vendible, se hizo imprescindible mensurarla, ordenarla, fragmentarla y controlarla; de esta manera se regulaba la productividad del trabajo.
Obviamente los primeros relojes eran caros y los únicos que los poseían eran los nuevos capitalistas, que no pocas veces los alteraban para hacer trabajar más a sus empleados. Las campanas de las iglesias resultaban fundamentales para despertar a los flamantes obreros que debían abandonar el tiempo rural guiado por la naturaleza para someterse al tiempo recortado en minutos y horas.
Era el inicio del largo camino de una frase que haría historia: “El tiempo es dinero”. Su aprovechamiento sería una condición necesaria para el éxito capitalista de algunos o la supervivencia de otros. Otro ejemplo clásico del control tecnológico del trabajo es el que creó otro norteamericano, Henry Ford (1863-1947), inventor de la cadena de producción sobre la que desfilaban las partes en las que cada trabajador debía, una y otra vez, enroscar, atornillar, encastrar o perforar a velocidad continua, sin dejar escapar las piezas, como bien se ilustra en el clásico de Chaplin, Tiempos modernos.
Se podrían mencionar muchos otros hitos tecnológicos para el aumento de la productividad laboral o, como se diría en términos marxistas, del aumento de la extracción de plusvalía relativa. En los últimos tiempos, en los sectores de trabajo de elite, y gracias a la llegada de la digitalización y la sociedad de la información, como algunos gustan llamarla, lo que se logró fue una disolución de las fronteras entre los tiempos de trabajo y personales, algo que hubiera sido un sueño para el moralista Henry Ford, quien gustaba controlar a sus empleados y pagaba su altísimo sueldo de Five dollars a day (Cinco dólares al día) sólo a quienes demostraban que no lo gastarían en forma pecaminosa.
Por un lado la victoria ha sido de los empleadores: estar conectado es un valor social en sí mismo; celulares, wifi, chat, radiomensajes, telefonía IP y toda una batería de recursos on line que se consumen con fruición así lo demuestran y permiten a los modernos profesionales la sensación de una omnipresencia divina que puede satisfacer a sus empleadores... pero sólo por un lapso de tiempo.
Es que en los últimos años cada vez más empresas están notando que la excesiva conectividad de sus empleados, en vez de permitirles hacer mejor su trabajo, les impide poner el foco en su labor hasta terminarla. La capacidad de hacer múltiples tareas de una computadora no ha logrado ser emulada por su contraparte humana. En lugar de vivir la era de la comunicación, parecemos vivir la era de la interrupción.
En busca del tiempo perdidoUn nuevo campo de investigación se ha abierto recientemente para averiguar un poco más sobre el efecto de la excesiva conectividad de los empleados. Entre sus resultados hay una larga lista de estadísticas para el miedo. Algunos afirman que el 28% del día de un empleado que trabaja con información es malgastado en interrupciones que no son urgentes ni importantes y también por el tiempo que consume retomar el hilo de lo que se estaba haciendo. ¿Qué hubiera pasado con un empleado de Ford si hubiera desperdiciado tanto tiempo? La pérdida se hace más relevante cuando se la compara con el tiempo de creación productiva, en la que se incluye la redacción de emails necesarios, que es del 25%.
Las cifras para el horror estadístico se multiplican: según Rescue Time, una empresa dedicada a analizar los hábitos en el ambiente de la computación, un empleado tipo, sentado todo el día frente a su monitor, se detiene a mirar su bandeja de entrada de mails más de 50 veces y envía mensajes otras 77; en la Web, en promedio, el trabajador visita 40 sitios. Todo esto en un solo día. El resultado se obtuvo a través de un software que rastreó el comportamiento en las PC de 40.000 empleados.Tan grave es el problema que las mismas compañías que contribuyeron a crear esta avalancha de bits viajeros han comenzado a estudiar la manera de reducirla. Grandes monstruos informáticos como Microsoft, Intel, Google e IBM, han conformado el Information Overload Research Group (Grupo de Investigación en Sobrecarga de Información), a fin de encontrar métodos que ayuden a los trabajadores a hacer frente a la marejada de bits que soportan.Las herramientas creadas para aumentar la productividad se han vuelto, como robots que se rebelan contra sus creadores humanos, en causa fundamental de la noproductividad. Esto es, palabras más, palabras menos, lo que admitió al diario New York Times (EE.UU.) Jonathan Spira, analista jefe de investigación de la firma Basex y miembro del grupo de investigación. Tampoco dejó de recordar una máxima conocida de Silicon Valley que afirma que las compañías deben ser las primeras en hacer uso de las innovaciones que inventan, pero reconoció que se están encontrando con que eso no es nada bueno.
Mensaje inteligente
Según Gloria Mark, especialista en “Interacción computadora-humano” de la Universidad de California, muchas de las llamadas o correos electrónicos son realmente importantes y hacen a la tarea del empleado, por lo que ignorarlos por completo resultaría peligroso: de alguna manera las interrupciones son (o pueden ser) parte del trabajo. Pero, ¿cómo saber si lo que uno está haciendo es más importante antes de leer el nuevo mail o atender el teléfono?Incluso, puede que no sea importante para la tarea, pero que sí lo sea en el ámbito emocional; por ejemplo, si viene de la pareja o una amistad. La solución no es sencilla. La información ha dejado de ser un recurso escaso; en cambio, la atención ha pasado a serlo, asegura David Rose, un experto en informática de Cambridge.Los ingenieros en computación han empezado a pensar en algo tan improbable como la interrupción perfecta. Algo así como un mensaje con criterio propio que llame la atención del destinatario o se autopostergue hasta otro momento. Mary Czerwinski, una “experta” en el nuevo fenómeno de la interrupción, se encontró con este problema en una situación límite: astronautas ocupados en trabajar en el espacio. ¿Cómo debería hacer la NASA para enviarles un mensaje importante?En una estación espacial se atienden docenas de experimentos y, al mismo tiempo, se monitorean los sistemas de advertencia de fallas. Si recibe una interrupción que distrae demasiado, el astronauta puede echar a perder un experimento que vale millones. Si la interrupción es demasiado suave, o sutil, puede no advertirla, con consecuencias aún peores. Czerwinski advirtió que lo crucial era la manera de hacer llegar el mensaje de interrupción y propuso un gráfico visual, estilo pentagrama, cuyos costados cambiaban de color según el tipo de problema que se estuviera enfrentando.
Gracias a esta experiencia Czerwinski fue contratada por Microsoft para investigar cómo se usan las computadoras y qué ocasiona su uso en términos productivos. Para ello creó un programa que registraba cada click del mouse y obtuvo algunas cifras interesantes: en promedio, la gente tenía unas ocho ventanas abiertas al mismo tiempo y no se detendría en ninguna de ellas más de 20 segundos. Pero lo peor es que luego de una llamada, un mensaje de chat o un mail que enciende una luz en un rincón de la pantalla, puede llevar unos 25 minutos volver a continuar la tarea que se estaba realizando.
Incluso, el 40% de las veces la tarea inicial era definitivamente olvidada por el trabajador, quien se veía arrastrado por la ola de nuevas tareas en constante aparición. Según Czerwinski el principal peligro de las interrupciones es la distracción que producen en la memoria de corto plazo, que ya no retiene qué se estaba haciendo.Los especialistas sugieren que si resulta probable que la interrupción lleve más de un par de minutos en ser resuelta, uno se tome el trabajo de anotar lo que estaba haciendo. Es más, la mayoría de la gente que lograba una productividad aceptable aseguraba usar un sistema muy simple para mantener una lista jerarquizada de tareas. No era necesaria una moderna agenda o una palm; papel y lápiz, un simple archivo de texto o un mail recordatorio, bastan.Otra solución, al menos parcial, es la que diseñó el “gurú” de la interrupción, Danny O’Brien, quien diseñó un programa que luego de 10 minutos de navegar la web preguntaba “¿Estás posponiendo algo?”. Sus conferencias sobre “life hacking” (algo así como una “coartada de vida”, en referencia a los sistemas que permiten filtrar interrupciones no justificadas) atraen a mucha gente y el concepto ya mereció varios sitios de Internet.
Otro de los problemas de las relaciones digitales es que uno no sabe hasta qué punto está interrumpiendo al enviar un mensaje. Cuando se trabaja al lado del compañero es muy probable que el lenguaje corporal indique si es el momento de interrumpirlo o no. Por eso, Gloria Mark propone un sistema informático que sea equivalente: las máquinas almacenarían los mensajes hasta que uno considere que es el momento oportuno y se disponga a verlos.La salida es una alternativa tecnológica a lo que se hacía hasta hace unos años al conectarse especialmente por teléfono para bajar mails o lo que se podría hacer ahora simplemente cerrando el servicio de correo hasta que se tenga tiempo de leer los nuevos. Pero... ¿y si llega uno realmente importante?Uno de los asistentes de Czerwinski en Microsoft diseñó hace ya varios años un programa de correo electrónico llamado Priorities que establece prioridades para los mails y los va enviando de acuerdo a lo ocupado que está el receptor. Según Czerwinski el sistema le permitió tres horas de trabajo ininterrumpido.
Otro sistema desarrollado por su equipo busca conocer los patrones de trabajo del sujeto y prever su comportamiento para analizar si es un buen momento para interrumpirlo. Por ejemplo, un programador que lleva cierto tiempo digitando en su teclado es probable que esté concentrado y lo mejor sea dejarlo seguir hasta que haga un alto para chequear mails, algo que suele ocurrir con una frecuencia previsible. Luego de un tiempo de estudio, el software conoce a su usuario y está listo para decidir cuándo vale la pena interrumpirlo.El problema entonces es el criterio, un bien que parece patrimonio exclusivo de los seres humanos pero que cada vez resulta más vital emular desde un sistema informático capaz de digerir el monstruoso volumen de información en constante arribo.Amor a la interrupcionPero, ¿es necesaria tanta tecnología para apagar tanta... tecnología? Al fin y al cabo, no debería ser tan difícil reducir la lista de contactos en el chat, apagar el celular cuando se requiere concentración y un par de medidas por el estilo. ¿Por qué cuesta tanto?Tal vez lo peor sea la adicción a estar conectado que se genera y la tendencia a creer que la capacidad de hacer varias tareas simultáneas es también una capacidad humana. Guillermo Movia, representante argentino de Mozilla, cuenta que en las reuniones generales de la organización en San Francisco la mayoría de los asistentes van con su notebook y contestan mails mientras “participan” de la discusión. Cada vez más la información circula fragmentaria, parcial y el feedback es tan entrecortado que no sería de extrañar que nadie sepa bien de qué se está hablando.En la larga historia de la organización del trabajo, quizá nunca se haya visto un éxito tan rotundo en la aceptación de acicates tecnológicos que no saben de respeto por el tiempo y los horarios personales. Todo debe acometerse con igual urgencia. Pero también quizás esta sea la victoria más pírrica imaginable: la era de las telecomunicaciones ha permitido perder tanto tiempo como el que permitió ahorrar.Y esto explicaría también por qué la prometida revolución productiva digital nunca ocurrió tal como se la auguraba en sus comienzos, cuando se la comparaba con el impacto que generaron la máquina de vapor y el tren. Es cierto que las computadoras y la omnipresente Internet permiten acciones que hoy resultan imprescindibles, pero también lo es que facilitan muchas que no lo son.El nuevo fenómeno no hace sólo al aspecto profesional de la vida sino también al personal. Las charlas con amigos se ven interrumpidas por mensajes breves que dicen poco o nada, llamados al celular, luces que se encienden en las palms. Ninguna charla sobrevive más que hasta la siguiente interrupción, sin poder profundizarse, haciéndonos vivir siempre en la superficie de las cosas, en la superficie de nosotros mismos.Por Esteban Magnani y Luis Magnan
iFuente: Suplemento "Futuro" del diario "Página 12"Más información: www.pagina12.com.ar
Según el historiador norteamericano Lewis Mumford (1895-1990), “es el reloj la clave para entender el desarrollo del capitalismo y no la máquina de vapor” (como dice su cita más repetida). A partir del momento en que el trabajo se transformó en una mercancía vendible, se hizo imprescindible mensurarla, ordenarla, fragmentarla y controlarla; de esta manera se regulaba la productividad del trabajo.
Obviamente los primeros relojes eran caros y los únicos que los poseían eran los nuevos capitalistas, que no pocas veces los alteraban para hacer trabajar más a sus empleados. Las campanas de las iglesias resultaban fundamentales para despertar a los flamantes obreros que debían abandonar el tiempo rural guiado por la naturaleza para someterse al tiempo recortado en minutos y horas.
Era el inicio del largo camino de una frase que haría historia: “El tiempo es dinero”. Su aprovechamiento sería una condición necesaria para el éxito capitalista de algunos o la supervivencia de otros. Otro ejemplo clásico del control tecnológico del trabajo es el que creó otro norteamericano, Henry Ford (1863-1947), inventor de la cadena de producción sobre la que desfilaban las partes en las que cada trabajador debía, una y otra vez, enroscar, atornillar, encastrar o perforar a velocidad continua, sin dejar escapar las piezas, como bien se ilustra en el clásico de Chaplin, Tiempos modernos.
Se podrían mencionar muchos otros hitos tecnológicos para el aumento de la productividad laboral o, como se diría en términos marxistas, del aumento de la extracción de plusvalía relativa. En los últimos tiempos, en los sectores de trabajo de elite, y gracias a la llegada de la digitalización y la sociedad de la información, como algunos gustan llamarla, lo que se logró fue una disolución de las fronteras entre los tiempos de trabajo y personales, algo que hubiera sido un sueño para el moralista Henry Ford, quien gustaba controlar a sus empleados y pagaba su altísimo sueldo de Five dollars a day (Cinco dólares al día) sólo a quienes demostraban que no lo gastarían en forma pecaminosa.
Por un lado la victoria ha sido de los empleadores: estar conectado es un valor social en sí mismo; celulares, wifi, chat, radiomensajes, telefonía IP y toda una batería de recursos on line que se consumen con fruición así lo demuestran y permiten a los modernos profesionales la sensación de una omnipresencia divina que puede satisfacer a sus empleadores... pero sólo por un lapso de tiempo.
Es que en los últimos años cada vez más empresas están notando que la excesiva conectividad de sus empleados, en vez de permitirles hacer mejor su trabajo, les impide poner el foco en su labor hasta terminarla. La capacidad de hacer múltiples tareas de una computadora no ha logrado ser emulada por su contraparte humana. En lugar de vivir la era de la comunicación, parecemos vivir la era de la interrupción.
En busca del tiempo perdidoUn nuevo campo de investigación se ha abierto recientemente para averiguar un poco más sobre el efecto de la excesiva conectividad de los empleados. Entre sus resultados hay una larga lista de estadísticas para el miedo. Algunos afirman que el 28% del día de un empleado que trabaja con información es malgastado en interrupciones que no son urgentes ni importantes y también por el tiempo que consume retomar el hilo de lo que se estaba haciendo. ¿Qué hubiera pasado con un empleado de Ford si hubiera desperdiciado tanto tiempo? La pérdida se hace más relevante cuando se la compara con el tiempo de creación productiva, en la que se incluye la redacción de emails necesarios, que es del 25%.
Las cifras para el horror estadístico se multiplican: según Rescue Time, una empresa dedicada a analizar los hábitos en el ambiente de la computación, un empleado tipo, sentado todo el día frente a su monitor, se detiene a mirar su bandeja de entrada de mails más de 50 veces y envía mensajes otras 77; en la Web, en promedio, el trabajador visita 40 sitios. Todo esto en un solo día. El resultado se obtuvo a través de un software que rastreó el comportamiento en las PC de 40.000 empleados.Tan grave es el problema que las mismas compañías que contribuyeron a crear esta avalancha de bits viajeros han comenzado a estudiar la manera de reducirla. Grandes monstruos informáticos como Microsoft, Intel, Google e IBM, han conformado el Information Overload Research Group (Grupo de Investigación en Sobrecarga de Información), a fin de encontrar métodos que ayuden a los trabajadores a hacer frente a la marejada de bits que soportan.Las herramientas creadas para aumentar la productividad se han vuelto, como robots que se rebelan contra sus creadores humanos, en causa fundamental de la noproductividad. Esto es, palabras más, palabras menos, lo que admitió al diario New York Times (EE.UU.) Jonathan Spira, analista jefe de investigación de la firma Basex y miembro del grupo de investigación. Tampoco dejó de recordar una máxima conocida de Silicon Valley que afirma que las compañías deben ser las primeras en hacer uso de las innovaciones que inventan, pero reconoció que se están encontrando con que eso no es nada bueno.
Mensaje inteligente
Según Gloria Mark, especialista en “Interacción computadora-humano” de la Universidad de California, muchas de las llamadas o correos electrónicos son realmente importantes y hacen a la tarea del empleado, por lo que ignorarlos por completo resultaría peligroso: de alguna manera las interrupciones son (o pueden ser) parte del trabajo. Pero, ¿cómo saber si lo que uno está haciendo es más importante antes de leer el nuevo mail o atender el teléfono?Incluso, puede que no sea importante para la tarea, pero que sí lo sea en el ámbito emocional; por ejemplo, si viene de la pareja o una amistad. La solución no es sencilla. La información ha dejado de ser un recurso escaso; en cambio, la atención ha pasado a serlo, asegura David Rose, un experto en informática de Cambridge.Los ingenieros en computación han empezado a pensar en algo tan improbable como la interrupción perfecta. Algo así como un mensaje con criterio propio que llame la atención del destinatario o se autopostergue hasta otro momento. Mary Czerwinski, una “experta” en el nuevo fenómeno de la interrupción, se encontró con este problema en una situación límite: astronautas ocupados en trabajar en el espacio. ¿Cómo debería hacer la NASA para enviarles un mensaje importante?En una estación espacial se atienden docenas de experimentos y, al mismo tiempo, se monitorean los sistemas de advertencia de fallas. Si recibe una interrupción que distrae demasiado, el astronauta puede echar a perder un experimento que vale millones. Si la interrupción es demasiado suave, o sutil, puede no advertirla, con consecuencias aún peores. Czerwinski advirtió que lo crucial era la manera de hacer llegar el mensaje de interrupción y propuso un gráfico visual, estilo pentagrama, cuyos costados cambiaban de color según el tipo de problema que se estuviera enfrentando.
Gracias a esta experiencia Czerwinski fue contratada por Microsoft para investigar cómo se usan las computadoras y qué ocasiona su uso en términos productivos. Para ello creó un programa que registraba cada click del mouse y obtuvo algunas cifras interesantes: en promedio, la gente tenía unas ocho ventanas abiertas al mismo tiempo y no se detendría en ninguna de ellas más de 20 segundos. Pero lo peor es que luego de una llamada, un mensaje de chat o un mail que enciende una luz en un rincón de la pantalla, puede llevar unos 25 minutos volver a continuar la tarea que se estaba realizando.
Incluso, el 40% de las veces la tarea inicial era definitivamente olvidada por el trabajador, quien se veía arrastrado por la ola de nuevas tareas en constante aparición. Según Czerwinski el principal peligro de las interrupciones es la distracción que producen en la memoria de corto plazo, que ya no retiene qué se estaba haciendo.Los especialistas sugieren que si resulta probable que la interrupción lleve más de un par de minutos en ser resuelta, uno se tome el trabajo de anotar lo que estaba haciendo. Es más, la mayoría de la gente que lograba una productividad aceptable aseguraba usar un sistema muy simple para mantener una lista jerarquizada de tareas. No era necesaria una moderna agenda o una palm; papel y lápiz, un simple archivo de texto o un mail recordatorio, bastan.Otra solución, al menos parcial, es la que diseñó el “gurú” de la interrupción, Danny O’Brien, quien diseñó un programa que luego de 10 minutos de navegar la web preguntaba “¿Estás posponiendo algo?”. Sus conferencias sobre “life hacking” (algo así como una “coartada de vida”, en referencia a los sistemas que permiten filtrar interrupciones no justificadas) atraen a mucha gente y el concepto ya mereció varios sitios de Internet.
Otro de los problemas de las relaciones digitales es que uno no sabe hasta qué punto está interrumpiendo al enviar un mensaje. Cuando se trabaja al lado del compañero es muy probable que el lenguaje corporal indique si es el momento de interrumpirlo o no. Por eso, Gloria Mark propone un sistema informático que sea equivalente: las máquinas almacenarían los mensajes hasta que uno considere que es el momento oportuno y se disponga a verlos.La salida es una alternativa tecnológica a lo que se hacía hasta hace unos años al conectarse especialmente por teléfono para bajar mails o lo que se podría hacer ahora simplemente cerrando el servicio de correo hasta que se tenga tiempo de leer los nuevos. Pero... ¿y si llega uno realmente importante?Uno de los asistentes de Czerwinski en Microsoft diseñó hace ya varios años un programa de correo electrónico llamado Priorities que establece prioridades para los mails y los va enviando de acuerdo a lo ocupado que está el receptor. Según Czerwinski el sistema le permitió tres horas de trabajo ininterrumpido.
Otro sistema desarrollado por su equipo busca conocer los patrones de trabajo del sujeto y prever su comportamiento para analizar si es un buen momento para interrumpirlo. Por ejemplo, un programador que lleva cierto tiempo digitando en su teclado es probable que esté concentrado y lo mejor sea dejarlo seguir hasta que haga un alto para chequear mails, algo que suele ocurrir con una frecuencia previsible. Luego de un tiempo de estudio, el software conoce a su usuario y está listo para decidir cuándo vale la pena interrumpirlo.El problema entonces es el criterio, un bien que parece patrimonio exclusivo de los seres humanos pero que cada vez resulta más vital emular desde un sistema informático capaz de digerir el monstruoso volumen de información en constante arribo.Amor a la interrupcionPero, ¿es necesaria tanta tecnología para apagar tanta... tecnología? Al fin y al cabo, no debería ser tan difícil reducir la lista de contactos en el chat, apagar el celular cuando se requiere concentración y un par de medidas por el estilo. ¿Por qué cuesta tanto?Tal vez lo peor sea la adicción a estar conectado que se genera y la tendencia a creer que la capacidad de hacer varias tareas simultáneas es también una capacidad humana. Guillermo Movia, representante argentino de Mozilla, cuenta que en las reuniones generales de la organización en San Francisco la mayoría de los asistentes van con su notebook y contestan mails mientras “participan” de la discusión. Cada vez más la información circula fragmentaria, parcial y el feedback es tan entrecortado que no sería de extrañar que nadie sepa bien de qué se está hablando.En la larga historia de la organización del trabajo, quizá nunca se haya visto un éxito tan rotundo en la aceptación de acicates tecnológicos que no saben de respeto por el tiempo y los horarios personales. Todo debe acometerse con igual urgencia. Pero también quizás esta sea la victoria más pírrica imaginable: la era de las telecomunicaciones ha permitido perder tanto tiempo como el que permitió ahorrar.Y esto explicaría también por qué la prometida revolución productiva digital nunca ocurrió tal como se la auguraba en sus comienzos, cuando se la comparaba con el impacto que generaron la máquina de vapor y el tren. Es cierto que las computadoras y la omnipresente Internet permiten acciones que hoy resultan imprescindibles, pero también lo es que facilitan muchas que no lo son.El nuevo fenómeno no hace sólo al aspecto profesional de la vida sino también al personal. Las charlas con amigos se ven interrumpidas por mensajes breves que dicen poco o nada, llamados al celular, luces que se encienden en las palms. Ninguna charla sobrevive más que hasta la siguiente interrupción, sin poder profundizarse, haciéndonos vivir siempre en la superficie de las cosas, en la superficie de nosotros mismos.Por Esteban Magnani y Luis Magnan
iFuente: Suplemento "Futuro" del diario "Página 12"Más información: www.pagina12.com.ar
Knol. No es una alternativa Wikipedia
Google presentó en sociedad Knol ( http://knol.google.com ) , una suerte de repositorio de contenidos abiertos en línea. Es una alternativa a Wikipedia, la enciclopedia comunitaria en línea (su sitio en español es http://es.wikipedia.org). Ambos son sitios que albergan páginas web dedicadas a temas específicos de toda índole, creados por navegantes. Allí, sin embargo, terminan los parecidos. Wikipedia es una enciclopedia anónima; aunque hay editores, los artículos no están firmados. Se intenta dar una visión objetiva sobre un tema, pero cualquiera puede registrarse y agregar nuevos artículos o modificar los ya existentes, con la excepción de algunos pocos, detectados como polémicos (en general, sobre temas políticos o religiosos), en los que los editores no se ponen de acuerdo e intentan imponer una visión determinada. En la práctica, son pocos los casos en los que se filtran errores en los casi 11 millones de artículos en más de 250 idiomas. La versión en español cuenta con 380.000 entradas en su versión de la enciclopedia en línea. Knol es distinto. Cualquiera puede crear un artículo, pero debe firmarlo con nombre y apellido. Aunque no es obligatorio probar la propia identidad, el autor puede hacerlo para darle más credibilidad al contenido. Su creador define si otros pueden modificar el contenido. Y puede haber más de un artículo sobre un mismo tema, aunque tenga una visión opuesta. Cualquiera puede, en principio, escribir una pavada sobre un tema. Los lectores, sin embargo, pueden comentar y calificar el artículo, y eventualmente crear otro con la información que consideren correcta. La compañía aspira así a crear un repositorio de artículos escritos por expertos. De allí su nombre, un juego lingüístico: en Google afirman que knol es la unidad mínima de conocimiento ( knowledge , en inglés). El servicio es de consulta gratis, y por ahora está en inglés, aunque los artículos pueden escribirse en cualquier idioma. Knol permite crear un texto sobre el que se tiene control completo, algo atractivo para quienes dudan de invertir tiempo en poner en línea conocimientos que cualquier otro podría modificar. Además, permite ganar dinero. Google ofrece la posibilidad de agregar avisos en las páginas web de cada artículo; un porcentaje de las ganancias irá para el creador de los contenidos. Así, la compañía incentiva el contenido de calidad, que en teoría será más popular y por lo tanto redituará el esfuerzo invertido. En la práctica, el desafío estará en que la compañía se las ingenie para evitar la proliferación de artículos oportunistas que busquen acaparar la atención para obtener dividendos. Es, con algunas diferencias, similar a Citizendium ( www.citizendium.org ), una enciclopedia libre y colaborativa hecha por usuarios identificados y con editores específicos; sólo ciertos usuarios pueden modificar una entrada. En Google no postulan a Knol como un competidor directo de la Wikipedia, sino como una alternativa, donde la gente ofrece sus conocimientos al resto de la comunidad y hace más valiosa Internet como repositorio de conocimientos. Esto no es menor para Google. Su producto principal, el buscador, depende de ofrecer resultados útiles para seguir siendo relevante. Si la Wikipedia se transforma en una fuente de información universal, el valor del buscador podría quedar relegado, ya que los usuarios pueden ir directamente a la Wikipedia. Con Knol, Google refuerza su propio producto, incluyendo a las páginas de este nuevo servicio entre los resultados de sus búsquedas. En cualquier caso, los que más resultan beneficiados son los navegantes, que tendrán otra fuente de contenidos en la Red.
Por Ricardo Sametband
domingo, 20 de julio de 2008
Jonas Brothers
| Por donde van crean tumultos, corridas, gritos histéricos y hasta algunos desmayos. En pocos meses tomaron a los Estados Unidos por asalto en una campaña combinada de música, TV y actuaciones en vivo. Son los hermanos Kevin, Joe y Nick Jonas, un trío de cenicientas que gracias a la varita mágica del Disney Channel pasaron de ser un grupo, Jonas Brothers, sin demasiada repercusión a un fenómeno con características muy similares a las de High School Musical. La banda, formada por estos hijos de un pastor pentecostal que ahora es su representante, parece diseñada en el departamento de marketing del imperio Disney, pero no. Los tres chicos buenos de Nueva Jersey que iban a la iglesia, amaban la música y daban bien en las fotos resultaron una combinación hecha en el cielo del mundo del espectáculo para tweens. O, lo que es lo mismo, los chicos, especialmente chicas, casi adolescentes que todavía no dejaron atrás las muñecas. Ese público que transformó a High School Musical de un pequeño telefilm en una maquinaria global que no para nunca ahora tiene un nuevo sabor a su disposición. En Estados Unidos, el segundo disco de Jonas Brothers, el primero que editan con el sello hermano de Disney Hollywood Records y que en la Argentina distribuye Universal, lleva vendidas más de un millón de copias allá y acá la suma es más modesta pero notable para la venta local: más de 68.000 copias del disco que se lanzó primero en febrero y de nuevo en versión recargada, con DVD incluido, en abril. Así, aunque todavía los síntomas no se manifestaron con toda la intensidad de la que son capaces, lo cierto es que la jonasmanía ya llegó a la Argentina. Alcanza con darse una vuelta por la señal de cable Disney Channel para sospechar que algo está sucediendo con Kevin, 20 años (guitarrista), Nick, 15 años (guitarrista y pianista), y Joseph, 18 años, el cantante y galán indiscutido del grupo, al que todos conocen como Joe. Primero aparecieron en algún capítulo de Hanna Montana , la serie que catapultó la carrera de Miley Cyrus, esa quinceañera cuyo éxito duró exactamente un verano del Norte, pero a la que tanto le deben los Jonas. Es que cuando la chica estaba en boca y oídos de todos los adolescentes norteamericanos salió de gira y se llevó al trío con ella. Entonces, mientras un éxito estaba en marcha, otro comenzaba a construirse para el siguiente año. En 2008 los que apostaron sus fichas a los Jonas ya comenzaron a cobrar sus ganancias. El campamento del amor El mejor indicador de que la conquista global está a la vuelta de la esquina para los Jonas fue conseguir su propio telefilm de Disney. Se llama Camp Rock y se estrenó en la TV norteamericana el 20 de junio. Con 8,9 millones de espectadores se transformó en el programa de cable más visto de 2008 y en la segunda película más vista en la historia del canal detrás de la segunda parte de High School Musical. El estreno en la Argentina se espera para los primeros días de agosto aunque la banda de sonido ya se consigue en las disquerías. La historia que cuenta Camp Rock es sencilla: Mitchie, una chica muy talentosa pero tímida, interpretada por la nueva promesa del canal, Demi Lovato, quiere participar de un campamento de verano en el que se formaron grandes estrellas de rock. Una vez allí la chica se da cuenta de que entre canción y canción hay muchas peleas, amistades nuevas y la posibilidad de conocer a Shane Gray (Joe Jonas), un caprichoso ídolo de la canción que termina como instructor del campamento cuando sus hermanos y compañeros de banda se niegan a seguir soportando sus desplantes. La fórmula no tiene secretos: canciones + bailes y algo de romance muy inocente. El resultado es otro éxito Disney y un nuevo escalón para la fama de los Jonas Brothers. De hecho, ya se está preparando la segunda parte de la película mientras la banda cumple con la gira que la tendrá dos meses recorriendo su país. Es que acaban de firmar un multimillonario contrato con Live Nation, la misma productora que organiza las giras de Madonna, Shakira y U2. "He hecho esto durante 35 años, y no recuerdo haber visto nada como ellos. Los vi abriendo el show de Miley [Cyrus] y fue un verdadero caos; como con los Beatles", exageró Bruce Kapp, uno de los responsables de Live Nation. Lo cierto es que no es el único que se sorprende con el carisma Jonas. A su llegada a Londres, el trío revolucionó a las chicas que los fueron a escuchar a teatro lleno y en Nueva York paralizaron el tráfico alrededor de su centro neurálgico, Times Square, cuando se presentaron en el programa de TV Good Morning America. Tal fue el frenesí preadolescente que provocaron queel departamento de bomberos tuvo que intervenir. Ni los propios Jonas lo podían creer. "La situación estaba fuera de control", recordaba Kevin para la revista Rolling Stone un tiempo después de haber visto a una marea de chicas colándose entre las vallas de contención, empujando policías para alcanzarlos. Rock, sí; drogas y sexo, no Aunque el primer impulso apunta a comparar a los Jonas con otras bandas de muchachos que inspiran suspiros de la platea femenina como The Backstreet Boys, N Sync, Menudo - para poner un ejemplo que fue inmensamente popular en América latina-, lo cierto es que ellos dicen que son otra cosa. Para empezar, componen sus propios temas, participan en la producción de sus discos, tocan instrumentos y no hacen las sincronizadas coreografías que caracterizan a esos grupos. Ellos dicen sentirse más cerca de los hermanos Gibb, de los Bee Gees. A diferencia de los típicos grupos creados por productores fabricantes de estrellas fugaces, los Jonas no se disfrazan de nada más que de lo que son: adolescentes del siglo XXI. Se visten como sus pares etarios aunque ellos tengan la ayuda de una estilista que diseñó un look distinto para cada uno de los hermanos y que en el caso de Joe y Kevin incluye el uso indiscriminado de la planchita para el pelo. Nick, el menor, por ahora le viene esquivando al lacio. Tal vez porque si no fuera por él y sus rulos los otros todavía seguirían cantando en el coro de la iglesia de Wyckoff, Nueva Jersey, en la que oficiaba su padre. Es que cuando tenía apenas tres años estaba en una peluquería cantando mientras esperaba para cortarse el pelo y alguien lo escuchó. Esa persona lo recomendó a un representante y pronto el nene estaba en Broadway haciendo papeles en Los miserables , La bella y la bestia y Oliver. De aquellos principios modestos a este presente de estrellas globales en potencia cuya cara ya aparece cada dos por tres en la TV, en el variado merchandising con su nombre y pronto en el cine, mucho cambió para los hermanos y al mismo tiempo poco lo hizo. Ellos sostienen que no serán otros de esos ídolos que duran apenas un verano, que su sabor durará algo más que el de ese chicle globo con el que se compara a su música de ritmos pegadizos y letras a la medida de la generación de los mensajes de texto y el chateo a la que pertenecen. En cada entrevistalos muchachos aseguran que aman el rock pero ninguno de sus excesos. De hecho, los tres llevan puesto un anillo "de la pureza", un recordatorio de su decisión de mantenerse vírgenes hasta el matrimonio. Dicen que les encanta trabajar y debe ser cierto porque en los próximos meses, además de la gira, terminarán un nuevo disco, comenzarán a grabar su propia serie de TV, J.O.N.A.S., y hasta publicarán un librocon el detrás de escena de los shows. Con semejante agenda es más probable que los muchachos terminen internados por agotamiento que en un centro de rehabilitación. O tal vez el de ellos sea uno de los pocos cuentos de hadas de Hollywood con final feliz. 1 millón de copias vendidas de su disco Jonas Brothers. 8,9 millones de televidentes vieron su telefilm Camp Rock. 3D es el formato del film que se estrenará en 2009 y fue filmada durante su actual gira. 68.300 copias vendieron en la Argentina de su disco. 3,6 millones de espectadores vieron Camp Rock cuando se exhibió por segunda vez días después del estreno en cable. 12 de agosto es la fecha en la que saldrá en los Estados Unidos su tercer disco, A Little Bit Longer. 70 son las ciudades que recorrerán en su gira actual. Por Natalia Trzenko De la Redacción de LA NACION |
domingo, 13 de julio de 2008
LA INSEGURIDAD
sr director,
No puede ser que a la hora de salir de nuestras casas ya sea de dia como de noche nosotras, chicas de 15 años, tanto como nuestros padres estemos preocupadas por lo que nos pueda llegar a pasar. No puede ser que no se pueda caminar dos cuadras sin miedo a que te roben o que te griten groserias. Este es un tema que nos tiene muy intranquilas ya que debido a esto se nos priva de ciertas libertades que a nuestra edad ya deberiamos de tener.Esperamos que alguien haga algo para mejorar la seguridad de todo el pais, ya que con el tiempo este se vuelve cada vez mas inseguro.
No puede ser que a la hora de salir de nuestras casas ya sea de dia como de noche nosotras, chicas de 15 años, tanto como nuestros padres estemos preocupadas por lo que nos pueda llegar a pasar. No puede ser que no se pueda caminar dos cuadras sin miedo a que te roben o que te griten groserias. Este es un tema que nos tiene muy intranquilas ya que debido a esto se nos priva de ciertas libertades que a nuestra edad ya deberiamos de tener.Esperamos que alguien haga algo para mejorar la seguridad de todo el pais, ya que con el tiempo este se vuelve cada vez mas inseguro.
Nuevo lenguaje
El mensaje de texto, ese desafío al uso del idioma
var mm1636830 = Array( 'mm1636830g');
MODERNO . EL MENSAJE DE TEXTO SUELE UTILIZAR SU PROPIO LENGUAJE.
La incomunicación es, sin dudas, la gran paradoja de la era de las comunicaciones. Y los mensajes de texto son abanderados en la causa: se economizan palabras, se sacrifican haches, acentos o signos que se creen inútiles a los fines prácticos, se intercalan números y hasta se usan combinaciones de signos para mostrar estados de ánimo (estar :( es estar triste). Las contracciones y abreviaturas en los mensajes permitieron forjar un código de pertenencia: está in quien escribe n ksa (en casa). Está out quien insiste con poner comas, acentos o signos.
- Dnd tan t2
- N ksa, t llmo.
- X ai voy. TKM
- Tb :)
Para quienes sienten que para entender un diálogo así se necesita traducción simultánea, la Asociación de Usuarios de Internet de España creó www.diccionarioSMS.com. Allí "qdo" es cuando , ijo es hijo , sb2 es sábados . Ya cargaron 11.400 términos, aunque el ahorro de signos genera confusiones: t llmo es Te llamo o Te llamó . Es tal la precipitación que existe, la sensación de que no hay tiempo, que todo se acelera, incluso el lenguaje. Cuando se economizan letras se borran las particularidades hiladas a su historia: que hacer se escriba con hache tiene sentido desde su historia, no desde lo práctico. Cuando escriben iso en vez de hizo , se ahorran letras pero se vacía a la palabra de su bagaje histórico , dice el psicoanalista y experto en tecnología Julio Moreno.Gisele Sousa Dias
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MODERNO . EL MENSAJE DE TEXTO SUELE UTILIZAR SU PROPIO LENGUAJE.
La incomunicación es, sin dudas, la gran paradoja de la era de las comunicaciones. Y los mensajes de texto son abanderados en la causa: se economizan palabras, se sacrifican haches, acentos o signos que se creen inútiles a los fines prácticos, se intercalan números y hasta se usan combinaciones de signos para mostrar estados de ánimo (estar :( es estar triste). Las contracciones y abreviaturas en los mensajes permitieron forjar un código de pertenencia: está in quien escribe n ksa (en casa). Está out quien insiste con poner comas, acentos o signos.
- Dnd tan t2
- N ksa, t llmo.
- X ai voy. TKM
- Tb :)
Para quienes sienten que para entender un diálogo así se necesita traducción simultánea, la Asociación de Usuarios de Internet de España creó www.diccionarioSMS.com. Allí "qdo" es cuando , ijo es hijo , sb2 es sábados . Ya cargaron 11.400 términos, aunque el ahorro de signos genera confusiones: t llmo es Te llamo o Te llamó . Es tal la precipitación que existe, la sensación de que no hay tiempo, que todo se acelera, incluso el lenguaje. Cuando se economizan letras se borran las particularidades hiladas a su historia: que hacer se escriba con hache tiene sentido desde su historia, no desde lo práctico. Cuando escriben iso en vez de hizo , se ahorran letras pero se vacía a la palabra de su bagaje histórico , dice el psicoanalista y experto en tecnología Julio Moreno.Gisele Sousa Dias
Malosentendidos en el e-mail
LOS RIESGOS DE MALINTERPRETAR MENSAJES Y DE NO EXPRESARSE CON CLARIDAD
El e-mail tiene una cara oculta: los malentendidos en la comunicación
Es uno de los modos de vincularse más utilizado por millones de argentinos. Pero, también, y cada vez más, una fuente probable de problemas. Los expertos coinciden en que las dificultades se multiplican en el trabajo y en la vida cotidiana.
Si dijo "hola". Si lo cerró con "un beso" o apenas tecleó un frío y escueto "sdos." (saludos). Si contestó rápido, si quiso mostrarse seco o simplemente estaba apurado. Si lo abrió y lo tiró. Si le pedí respuesta y lo pasó por alto. Si sumó caritas tirando onda. Si abusó de la mayúscula (¿Está gritando? ¿Está contento? ¿Está enojado?). Si lo que dijo fue un pedido o una orden. Si entendió mal. Si firmó con su nombre o ¿enfrió? la despedida con la inicial de su apellido. Si... ¿me cortó el rostro?Los e-mails... Los dilemas de los benditos mails. Es uno de los medios de comunicación más utilizados por millones de argentinos, la manera rápida de estar cerca, contar algo, organizar un plan, resolver cuestiones de trabajo o enviar información. Pero, también, y cada vez más, una fuente probable de problemas. Expertos de todo el mundo coinciden en que los malentendidos con el mail se multiplican en todos los ámbitos: laborales, profesionales y personales. Y que es fundamental tener en cuenta su naturaleza, sus posibilidades y limitaciones para evitar que embarren el vínculo entre emisor y destinatario.Un estudio publicado en la revista estadounidense Academy of Management Review demostró que el e-mail suele aumentar la probabilidad de conflictos y la mala comunicación, porque tendemos a malinterpretarlo. "Solemos leer como neutrales los mensajes positivos, y los neutrales, como negativos. Es más: los chistes son calificados como menos graciosos por quienes los reciben que por quienes los envían. ¿Por qué? El mail es emocionalmente frágil", afirma.Es fácil malinterpretar el contenido de un e-mail, porque el intercambio se agota en la palabra escrita: la voz, el tono, los gestos, la distancia entre los cuerpos, la musicalidad del lenguaje, todo lo "no verbal" que enriquece y contextualiza al puñado de letras que hilvanan el mensaje queda suprimido. "La comunicación se empobrece por la falta de aquello que llamamos redundancia, y esto amplifica el margen de interpretación subjetiva. La palabra escrita es más ambigua que la voz", dice el psiquiatra Julio Moreno, estudioso de cuestiones vinculadas al uso de la web. "Y es peor con el Blackberry y el i-Phone --subraya--, porque uno recibe mails en cualquier lado y contesta rápido y sin reflexionar".Tras liderar varias investigaciones al respecto, el psicólogo estadounidense Justin Kruger concluyó que "la mitad de los lectores de mails no comprende del todo su sentido, porque no sabe en qué contexto ponerl lo que lee". Uno deduce e interpreta a partir de sus propios prejuicios y expectativas, asegura. "Es la falta de habilidad para salir del propio horizonte de percepciones lo que termina generando una comunicación deficiente. Quien redacta sobreestima su capacidad de ser claro y cree que su texto dice sólo lo que quiere decir. Pero no: interpretamos según lo que consciente o inconscientemente ya traíamos en mente, y de acuerdo con el modo individual en que cada uno se explica a sí mismo las cosas".Kruger señala que es comprensible que pensemos que el tono y las emociones expuestas en el mail son obvias para el que lee, porque cuando estamos escribiendo en nuestra mente "escuchamos" el tono y la intención de lo que buscamos transmitir. Pero "lo que uno escribe no es siempre lo que el otro lee".El famoso psicólogo Daniel Goleman, autor del best seller La inteligencia emocional, analizó el tema. Sostiene que la mala interpretación del mail es frecuente porque más allá de los emoticones --las caritas armadas con signos de puntuación-- no existe en el mail un canal que exprese lo que sentimos. "Pequeñas diferencias entre quienes cambian mails pueden crecer fácilmente, hasta llegar a rupturas", advierte.La psicóloga Gloria Husmann coincide. "Un mail es un peligro en manos de alguien impulsivo, porque cuando una situación le resulta confusa o cuando su impaciencia crece por la falta de respuesta inmediata, sus sentimientos de inseguridad se agudizan y acumula una gran tensión interior, que sólo puede liberar mediante una explosión de ira dirigida al destinatario. Pero el alivio dura poco. Al calmarse y al evaluar la situación con una mirada más tolerante, ya es tarde. El mail quedó convertido en un arma de dos direcciones: hirió a quien lo recibió y, también, a quien lo envió".El desajuste entre lo que se quiso decir y lo que el otro entiende también tiene que ver con que emisor y receptor no comparten contextos: leen y escriben en tiempos y espacios distintos y bajo la influencia ineludible de su estado de ánimo y de la "historia" que ese vínculo tuvo hasta ese momento."El mail no es conveniente para tratar temas delicados. No debería usarse para aclarar un malestar o una situación conflictiva", dice Husmann. Sobran ejemplos de interpretaciones erradas. Mejor un mate, un cafecito, y cara a cara. Como antes.
El e-mail tiene una cara oculta: los malentendidos en la comunicación
Es uno de los modos de vincularse más utilizado por millones de argentinos. Pero, también, y cada vez más, una fuente probable de problemas. Los expertos coinciden en que las dificultades se multiplican en el trabajo y en la vida cotidiana.
Si dijo "hola". Si lo cerró con "un beso" o apenas tecleó un frío y escueto "sdos." (saludos). Si contestó rápido, si quiso mostrarse seco o simplemente estaba apurado. Si lo abrió y lo tiró. Si le pedí respuesta y lo pasó por alto. Si sumó caritas tirando onda. Si abusó de la mayúscula (¿Está gritando? ¿Está contento? ¿Está enojado?). Si lo que dijo fue un pedido o una orden. Si entendió mal. Si firmó con su nombre o ¿enfrió? la despedida con la inicial de su apellido. Si... ¿me cortó el rostro?Los e-mails... Los dilemas de los benditos mails. Es uno de los medios de comunicación más utilizados por millones de argentinos, la manera rápida de estar cerca, contar algo, organizar un plan, resolver cuestiones de trabajo o enviar información. Pero, también, y cada vez más, una fuente probable de problemas. Expertos de todo el mundo coinciden en que los malentendidos con el mail se multiplican en todos los ámbitos: laborales, profesionales y personales. Y que es fundamental tener en cuenta su naturaleza, sus posibilidades y limitaciones para evitar que embarren el vínculo entre emisor y destinatario.Un estudio publicado en la revista estadounidense Academy of Management Review demostró que el e-mail suele aumentar la probabilidad de conflictos y la mala comunicación, porque tendemos a malinterpretarlo. "Solemos leer como neutrales los mensajes positivos, y los neutrales, como negativos. Es más: los chistes son calificados como menos graciosos por quienes los reciben que por quienes los envían. ¿Por qué? El mail es emocionalmente frágil", afirma.Es fácil malinterpretar el contenido de un e-mail, porque el intercambio se agota en la palabra escrita: la voz, el tono, los gestos, la distancia entre los cuerpos, la musicalidad del lenguaje, todo lo "no verbal" que enriquece y contextualiza al puñado de letras que hilvanan el mensaje queda suprimido. "La comunicación se empobrece por la falta de aquello que llamamos redundancia, y esto amplifica el margen de interpretación subjetiva. La palabra escrita es más ambigua que la voz", dice el psiquiatra Julio Moreno, estudioso de cuestiones vinculadas al uso de la web. "Y es peor con el Blackberry y el i-Phone --subraya--, porque uno recibe mails en cualquier lado y contesta rápido y sin reflexionar".Tras liderar varias investigaciones al respecto, el psicólogo estadounidense Justin Kruger concluyó que "la mitad de los lectores de mails no comprende del todo su sentido, porque no sabe en qué contexto ponerl lo que lee". Uno deduce e interpreta a partir de sus propios prejuicios y expectativas, asegura. "Es la falta de habilidad para salir del propio horizonte de percepciones lo que termina generando una comunicación deficiente. Quien redacta sobreestima su capacidad de ser claro y cree que su texto dice sólo lo que quiere decir. Pero no: interpretamos según lo que consciente o inconscientemente ya traíamos en mente, y de acuerdo con el modo individual en que cada uno se explica a sí mismo las cosas".Kruger señala que es comprensible que pensemos que el tono y las emociones expuestas en el mail son obvias para el que lee, porque cuando estamos escribiendo en nuestra mente "escuchamos" el tono y la intención de lo que buscamos transmitir. Pero "lo que uno escribe no es siempre lo que el otro lee".El famoso psicólogo Daniel Goleman, autor del best seller La inteligencia emocional, analizó el tema. Sostiene que la mala interpretación del mail es frecuente porque más allá de los emoticones --las caritas armadas con signos de puntuación-- no existe en el mail un canal que exprese lo que sentimos. "Pequeñas diferencias entre quienes cambian mails pueden crecer fácilmente, hasta llegar a rupturas", advierte.La psicóloga Gloria Husmann coincide. "Un mail es un peligro en manos de alguien impulsivo, porque cuando una situación le resulta confusa o cuando su impaciencia crece por la falta de respuesta inmediata, sus sentimientos de inseguridad se agudizan y acumula una gran tensión interior, que sólo puede liberar mediante una explosión de ira dirigida al destinatario. Pero el alivio dura poco. Al calmarse y al evaluar la situación con una mirada más tolerante, ya es tarde. El mail quedó convertido en un arma de dos direcciones: hirió a quien lo recibió y, también, a quien lo envió".El desajuste entre lo que se quiso decir y lo que el otro entiende también tiene que ver con que emisor y receptor no comparten contextos: leen y escriben en tiempos y espacios distintos y bajo la influencia ineludible de su estado de ánimo y de la "historia" que ese vínculo tuvo hasta ese momento."El mail no es conveniente para tratar temas delicados. No debería usarse para aclarar un malestar o una situación conflictiva", dice Husmann. Sobran ejemplos de interpretaciones erradas. Mejor un mate, un cafecito, y cara a cara. Como antes.
lunes, 30 de junio de 2008
Alcohol y drogas en los menores de edad
Sr Director:
Permitame destacar que nuestra generacion de adolescentes esta cada vez mas complicada por temas como el alcohol y las drogas, que nos obligan a consumirlos por miedo o inseguridad de no pertenecer a un grupo. Esto es un tema que empieza en las familias, ya que con un mundo tan moderno y actualizado como el nuestro, con tanta tecnologia y demas cosas, los padres tienen un vinculo con nosotros un tanto distante y esto nos da a los adolescentes una libertad demasiado grande que no sabemos a veces manejar.Yo pienso que es importante que entre amigos tengamos la confinza suficiente como para ayudarnos entre nosotros, y que ningun chico se sienta presionado por otro a hacer algo que no quiera.Tambien es importante confiar en nuestros padres, y poder conversar con ellos cualquier necesidad, y saber que siempre vamos a ser escuchados.
Patricio Beckford : DNI 37171093 Silvestre Novaro Hueyo: DNI 37247986
Permitame destacar que nuestra generacion de adolescentes esta cada vez mas complicada por temas como el alcohol y las drogas, que nos obligan a consumirlos por miedo o inseguridad de no pertenecer a un grupo. Esto es un tema que empieza en las familias, ya que con un mundo tan moderno y actualizado como el nuestro, con tanta tecnologia y demas cosas, los padres tienen un vinculo con nosotros un tanto distante y esto nos da a los adolescentes una libertad demasiado grande que no sabemos a veces manejar.Yo pienso que es importante que entre amigos tengamos la confinza suficiente como para ayudarnos entre nosotros, y que ningun chico se sienta presionado por otro a hacer algo que no quiera.Tambien es importante confiar en nuestros padres, y poder conversar con ellos cualquier necesidad, y saber que siempre vamos a ser escuchados.
Patricio Beckford : DNI 37171093 Silvestre Novaro Hueyo: DNI 37247986
domingo, 22 de junio de 2008
¿De qué lado está el periodismo?
Volvió la vieja y aborrecida cadena nacional: la de los gobiernos militares y la que usufructuaba de lo lindo José López Rega; la que nos hacía bostezar con los kilométricos planes de ministros de Economía que nos hundieron y la que nos contaba que íbamos ganando en las Malvinas. De Carlos Menem en adelante, el recurso quedó de lado por obsoleto y autoritario, sólo restringido a acontecimientos excepcionales. En la semana que pasó, la presidenta Cristina Kirchner la utilizó en tres ocasiones y se equiparó a Marcelo Tinelli en los 29,2 puntos que consiguió cuando habló en Plaza de Mayo, pero por la suma de los cinco canales que debieron prestarle obligatoriamente su pantalla. Esa noche, el partido de Brasil con la Argentina, sólo por Canal 13, obtuvo 41,9 puntos de audiencia. El sitio television.com.ar calculó que, desde el 25 de mayo para acá, con cinco cadenas nacionales acumuladas, los canales de TV perdieron la posibilidad de ganar por publicidad no vendida 3.688.000 pesos. Y si el Gobierno hubiese abonado los 158 minutos que les birló a las emisoras por estatizar de prepo esas dos horas y media largas con las que se quedó, habría tenido que oblar 15.006.600 pesos. Igualmente, sacó plata del bolsillo (del nuestro) para publicitar el último acto en la Plaza de Mayo: un millón de pesos por día. Aun así, el Gobierno sigue teniendo el complejo de no estar bien respaldado mediáticamente. Y nadie le saca esa fea sensación: ni las cotizadas figuras que se acercan de buena gana al despacho presidencial para hablar de la ley del actor ni los músicos más populares que dan periódicos recitales en la Casa de Gobierno. Ignacio Copani escoltaba al ex presidente Kirchner en el palco del último acto; la "Tota" Santillán cerraba filas junto al inefable Guillermo Moreno. Y también había prestigiosos artistas e intelectuales que se acercaron a testimoniar su simpatía por este gobierno. Pero no alcanza. Nunca alcanza.
* * * Cuando Néstor Kirchner se autocompadece por no contar con los "fierros mediáticos" y su esposa, la Presidenta, cuestiona el "relato" supuestamente malintencionado que hacen los medios de su gestión, quieren convencer de que toda la cobertura periodística que circula en la Argentina está exclusivamente en manos de los medios de comunicación que más declaran aborrecer (con alguno de los cuales, incluso, compartieron negocios y primicias hasta no hace mucho, amén de decretar una generosa prórroga de las licencias de los canales de TV, que hasta antes del conflicto con el campo devolvían ese favor apolitizando a más no poder sus pantallas). La existencia de un gigantesco "cuco" mediático de un lado y el matrimonio presidencial, inerme, del otro, sin ningún tipo de defensa comunicacional, es una de las grandes falacias que corren en la convulsionada Argentina de estos tiempos. Tanto la repiten los sinceramente convencidos y los "idiotas útiles" (para decirlo en palabras del general Perón) como los genuflexos de profesión o los que sacan buena tajada de la chequera oficial. En psiquiatría llaman proyección al fenómeno de endosar al otro el error que uno mismo comete: en este caso, la acusación de "discurso unificado" -Néstor Kirchner culpó el martes a los medios de trabajar de manera coordinada- no se compadece con la realidad y encubriría, en cambio, el deseo de disciplinar todos los contenidos minimizando las opiniones discrepantes (tal cual sucedió entre 1946-1955 cuando un gigantesco aparato estatal y paraestatal de medios respondía ciegamente a Perón y Eva Perón). Pruebas al canto: desde el programa de mayor rating ( ShowMatch ), ya no se acosa humorísticamente al poder como se quejaba algún gobierno anterior y su conductor, que mantiene fluidas relaciones con Néstor y Cristina Kirchner, ponderó el discurso presidencial del martes; CQC suele salirle al paso a la pareja gobernante con simpáticas insolencias gustosamente consentidas; muchos mediodías el pecho de Orlando Barone estalla de fervor con sus proclamas radiales hiperkirchneristas y TVR prefiere disparar sus dardos más ponzoñosos hacia Macri, el campo y los cacerolazos. El oficialismo mediático se irradia por derecha y por izquierda: Radio Diez y C5N se muestran más que a gusto al calor gubernamental; los diarios Página 12, Buenos Aires Económico, Crónica y Miradas al Sur enfocan la realidad de una manera que, raramente, podría molestar a los presidentes Kirchner, al igual que las revistas Veintitrés y Debate , entre otras. Por su naturaleza estatal (que en la Argentina equivale a decir rabiosamente gubernamental), Canal 7 y Radio Nacional esparcen por todo el país versiones de la realidad ajustadas al evangelio kirchnerista y ni que decir la poderosa agencia Télam, en tanto que desde el exterior, apoya la cadena internacional Telesur. Por si todo lo anterior resultase poco, el gasto en publicidad oficial pasó de 46 millones de pesos, en 2003, a 322 millones, el año pasado, que se reparte en mayor proporción entre los "medios amigos" que entre los de más circulación, excluyendo del todo a la editorial Perfil. ¿Y los oyentes de la radio cuántas veces al día oyen hablar por distintas sintonías a Aníbal Fernández y Alberto Fernández? Y hay más: Radio Provincia y la radio de las Madres de Plaza de Mayo; José Pablo y Eduardo Feinmann. La lista sigue y sigue ¿De dónde surge, entonces, esa sensación de acorralamiento mediático que transmiten los dos dirigentes que hoy tienen más poder en la Argentina? Básicamente, proviene de dos impresiones: 1) no conseguir en algunos medios grandes (grandes, porque la gente los sigue) la versión mejorada (tipo Indec) de los acontecimientos que se suceden, y 2) no haber logrado que la TV se interesara por ellos tanto como por los dirigentes rurales que sonaron más auténticos desde la acción y la palabra. El autismo gubernamental (del que los Fernández son la excepción y Luis D Elía, su mayor desgracia) no comunica y la primera miniconferencia de prensa (con hinchada propia) que dio el ex presidente Kirchner el martes último está a años luz de la entrevista, con agenda abierta, que brindó Juan Domingo Perón a los periodistas Jacobo Timerman, Sergio Villarruel y Roberto Maidana el 1° de julio de 1973, exactamente un año antes de su muerte. La estrategia mediática del Gobierno es la del amante despechado: reclama buen trato, maltratando. Ansía ser amado y reconocido, y para ello no se le ocurre mejor idea que pedirlo con los peores modales. Le gusta que lo cortejen, que no lo contradigan, y lo consigue con adhesiones espontáneas y los conversos por conveniencia, que nunca faltan. Pero no se conforma con lo mucho que ya tiene: quiere más. Por Pablo Sirvén psirven@lanacion.com.ar
* * * Cuando Néstor Kirchner se autocompadece por no contar con los "fierros mediáticos" y su esposa, la Presidenta, cuestiona el "relato" supuestamente malintencionado que hacen los medios de su gestión, quieren convencer de que toda la cobertura periodística que circula en la Argentina está exclusivamente en manos de los medios de comunicación que más declaran aborrecer (con alguno de los cuales, incluso, compartieron negocios y primicias hasta no hace mucho, amén de decretar una generosa prórroga de las licencias de los canales de TV, que hasta antes del conflicto con el campo devolvían ese favor apolitizando a más no poder sus pantallas). La existencia de un gigantesco "cuco" mediático de un lado y el matrimonio presidencial, inerme, del otro, sin ningún tipo de defensa comunicacional, es una de las grandes falacias que corren en la convulsionada Argentina de estos tiempos. Tanto la repiten los sinceramente convencidos y los "idiotas útiles" (para decirlo en palabras del general Perón) como los genuflexos de profesión o los que sacan buena tajada de la chequera oficial. En psiquiatría llaman proyección al fenómeno de endosar al otro el error que uno mismo comete: en este caso, la acusación de "discurso unificado" -Néstor Kirchner culpó el martes a los medios de trabajar de manera coordinada- no se compadece con la realidad y encubriría, en cambio, el deseo de disciplinar todos los contenidos minimizando las opiniones discrepantes (tal cual sucedió entre 1946-1955 cuando un gigantesco aparato estatal y paraestatal de medios respondía ciegamente a Perón y Eva Perón). Pruebas al canto: desde el programa de mayor rating ( ShowMatch ), ya no se acosa humorísticamente al poder como se quejaba algún gobierno anterior y su conductor, que mantiene fluidas relaciones con Néstor y Cristina Kirchner, ponderó el discurso presidencial del martes; CQC suele salirle al paso a la pareja gobernante con simpáticas insolencias gustosamente consentidas; muchos mediodías el pecho de Orlando Barone estalla de fervor con sus proclamas radiales hiperkirchneristas y TVR prefiere disparar sus dardos más ponzoñosos hacia Macri, el campo y los cacerolazos. El oficialismo mediático se irradia por derecha y por izquierda: Radio Diez y C5N se muestran más que a gusto al calor gubernamental; los diarios Página 12, Buenos Aires Económico, Crónica y Miradas al Sur enfocan la realidad de una manera que, raramente, podría molestar a los presidentes Kirchner, al igual que las revistas Veintitrés y Debate , entre otras. Por su naturaleza estatal (que en la Argentina equivale a decir rabiosamente gubernamental), Canal 7 y Radio Nacional esparcen por todo el país versiones de la realidad ajustadas al evangelio kirchnerista y ni que decir la poderosa agencia Télam, en tanto que desde el exterior, apoya la cadena internacional Telesur. Por si todo lo anterior resultase poco, el gasto en publicidad oficial pasó de 46 millones de pesos, en 2003, a 322 millones, el año pasado, que se reparte en mayor proporción entre los "medios amigos" que entre los de más circulación, excluyendo del todo a la editorial Perfil. ¿Y los oyentes de la radio cuántas veces al día oyen hablar por distintas sintonías a Aníbal Fernández y Alberto Fernández? Y hay más: Radio Provincia y la radio de las Madres de Plaza de Mayo; José Pablo y Eduardo Feinmann. La lista sigue y sigue ¿De dónde surge, entonces, esa sensación de acorralamiento mediático que transmiten los dos dirigentes que hoy tienen más poder en la Argentina? Básicamente, proviene de dos impresiones: 1) no conseguir en algunos medios grandes (grandes, porque la gente los sigue) la versión mejorada (tipo Indec) de los acontecimientos que se suceden, y 2) no haber logrado que la TV se interesara por ellos tanto como por los dirigentes rurales que sonaron más auténticos desde la acción y la palabra. El autismo gubernamental (del que los Fernández son la excepción y Luis D Elía, su mayor desgracia) no comunica y la primera miniconferencia de prensa (con hinchada propia) que dio el ex presidente Kirchner el martes último está a años luz de la entrevista, con agenda abierta, que brindó Juan Domingo Perón a los periodistas Jacobo Timerman, Sergio Villarruel y Roberto Maidana el 1° de julio de 1973, exactamente un año antes de su muerte. La estrategia mediática del Gobierno es la del amante despechado: reclama buen trato, maltratando. Ansía ser amado y reconocido, y para ello no se le ocurre mejor idea que pedirlo con los peores modales. Le gusta que lo cortejen, que no lo contradigan, y lo consigue con adhesiones espontáneas y los conversos por conveniencia, que nunca faltan. Pero no se conforma con lo mucho que ya tiene: quiere más. Por Pablo Sirvén psirven@lanacion.com.ar
viernes, 20 de junio de 2008
Cómo perseguir a 100 mil personas
UNA INVESTIGACIÓN SOBRE LAS CONDUCTAS HUMANAS SE BASÓ EN EL SEGUIMIENTO DE CIEN MIL TELÉFONOS MÓVILESUN TRABAJO PUBLICADO EN LA PRESTIGIOSA REVISTA "NATURE" MONITOREÓ CIEN MIL CELULARES EN UNA CIUDAD PARA INVESTIGAR EL COMPORTAMIENTO HUMANO. CIENCIA Y PRIVACIDAD, TODA UNA POLÉMICA.
La primera escena de la última película del superagente Jason Bourne (Bourne, El ultimátum) muestra cómo un equipo especial de investigación de los Estados Unidos es capaz de meterse en prácticamente cualquier lado, crackear cualquier celular y escuchar cualquier conversación que atañe a la “seguridad nacional” con un poco de tiempo, y un par de llamados telefónicos a las operadoras o servicios de Inteligencia de otro países. Pues bien, lejos del vértigo que propone la ciencia ficción, los científicos César Hidalgo y Albert László Barabási de la Noreasthern University de Boston utilizaron elementos de esa “realidad” para perseguir a unas cien mil personas durante seis meses a través de su teléfono celular, con el fin de “estudiar sus comportamientos”.
El Gran Hermano, un poroto. El futuro llegó, y fue publicado el jueves pasado en la prestigiosa revista Nature: el mapeo de los movimientos de la humanidad a gran escala ha sido importante para la planificación, el tráfico y la prevención de epidemias. Además de algunos estudios sobre animales, y la investigación de Drick Brockmann en la Universidad de Illinois –persiguiendo billetes de un dólar durante años, ¡qué locura!–, el estudio sentencia que los comportamientos humanos muestran un alto grado de regularidad espacial y temporal: “No somos tan libres en el traslado como los animales salvajes”.
Por las dudas, advirtieron, la investigación se hizo fuera de los Estados Unidos. Entre otras conclusiones, se supone que la mayoría de la gente “rara vez se mueve más de algunos kilómetros de su casa”. Los resultados revelan qué poco se mueve la gente en sus vidas cotidianas: tres cuartos de las personas estudiadas pasa más de la mitad del año dentro de un círculo de 32 kilómetros. La mitad de la gente se queda en un círculo de no más de diez kilómetros, y el 83 por ciento se queda en un círculo de 60 kilómetros. Pero, también, hay gente que viaja mucho (“los súperricos”, dice Hidalgo), que se mueve más de 240 kilómetros cada fin de semana. Además, el 3 por ciento se mueve alrededor de 320 kilómetros, y menos del 1 por ciento viaja seguido en un círculo de unos mil kilómetros. “Cuando se mira la población, no podemos saber cómo se trasladan, pero los celulares nos permitieron entender sus movimientos”, dijo Hidalgo.
Rápidamente, claro, la polémica apretó la tecla send: el primer estudio conocido sobre comportamientos humanos a través de teléfonos celulares puso sobre la mesa la cuestión de la privacidad y la ética tanto en las investigaciones científicas como en la información que son capaces de generar las empresas de telefonía. ¿Si esos datos son utilizables, quién puede certificar que no sean vendidos o traficados con fines menos santos? Como sea, la manera en que monitorearon a los ciudadanos podría ser ilegal dentro de Estados Unidos.
Por ello, los científicos no informaron en qué ciudad se realizó. Simplemente describieron el lugar como una “nación industrializada” (que no es Estados Unidos). El estudio fue realizado con los registros de una compañía privada, cuyo nombre tampoco fue informado. Lo que da credibilidad a la investigación es que la publicación se hizo en la tapa de la Nature el jueves 5 de junio. La revista es conocida por su estricto chequeo de procedimientos en materia de investigación.
Los investigadores usaron las torres para seguir las posiciones individuales donde los “perseguidos” hicieron o recibieron llamadas o mensajes de texto durante seis meses. En un segundo paso, los investigadores tomaron otros 206 celulares que sí tienen tracking devices (herramientas de seguimiento) y obtuvieron los registros de sus locaciones cada dos horas durante un período de una semana.
El estudio fue levantado rápidamente por el portal on line de la revista Wired (una de las más influyentes en el mundo de la tecnología), y también llamó la atención sobre la cuestión de la privacidad. Este tipo de seguimiento no consensuado es ilegal en Estados Unidos, según le dijo a la revista Wired Rob Kenny, portavoz de la Federal Communications Commission, sin embargo el tracking “consensuado” no sólo es legal, sino que también es un servicio que las empresas ofrecen libremente.
El coautor de la investigación, Albert-Lázló Barábasi, dijo a la Wired que “éste es un nuevo paso para la ciencia. Es la primera vez que tenemos la oportunidad de seguir objetivamente ciertos aspectos del comportamiento humano”. Pero rápidamente, los autores salieron a defenderse: Barábasi dijo que gastó la mitad del tiempo del estudio en cuestiones de privacidad, que no conocieron los números telefónicos de los “investigados”, porque fueron “codificados en 26 letras y números”. También aseguraron que no conocieron el lugar “exacto” donde se encontraban los números sino “a qué torre se conectaban cada vez”.
Barábasi dijo que no chequeó la investigación con ningún panel de ética, mientras que Hidalgo aseguró que “no era necesario” porque el experimento “envolvía a la física y no a la biología”. Sin embargo, el especialista en bioética Arthur Caplan, de la Universidad de Pennsylvania, dijo que “deberían haberlo hecho”. Los estudios sobre comportamientos humanos convencionales se realizan en lugares públicos “pero mi celular es personal, seguirlo y conocer sus movimientos es una actividad intrusiva en la privacidad de las personas”, dijo Caplan. También habló Paul Stephens, director de Privacy Rights Clearinghouse en San Diego: “Mucha gente –advirtió– no quiere ser seguida y no debería serlo sin su consentimiento”. Y sí.
Entonces, aquí viene la cuestión: “En manos equivocadas la información podría ser usada con malas intenciones”, dijo Hidalgo. “Pero en manos de científicos, lo que tratábamos era de seguir patrones, no de hacer algo maligno. Estamos tratando de hacer el mundo un poco mejor”, se excusó, sin moverse de su asiento, celular en mano. Ante la llegada del fin de semana, en el foro de Nature –que también tiene moderador, y para escribir hay que registrarse con datos ciertos– otros científicos e investigadores ponían el foco en la “revelación” del coautor Barábasi de que no había consultado a ningún panel ético. “Es el viejo ‘confíen en mí, yo sé lo que hago’”, escribía John McHaffie, invitando a estos investigadores –¿por SMS?– a tomar un curso acelerado de ética científica.
Por Mariano BlejmanFuente: diario "Página 12"Más información: www.pagina12.com.ar
La primera escena de la última película del superagente Jason Bourne (Bourne, El ultimátum) muestra cómo un equipo especial de investigación de los Estados Unidos es capaz de meterse en prácticamente cualquier lado, crackear cualquier celular y escuchar cualquier conversación que atañe a la “seguridad nacional” con un poco de tiempo, y un par de llamados telefónicos a las operadoras o servicios de Inteligencia de otro países. Pues bien, lejos del vértigo que propone la ciencia ficción, los científicos César Hidalgo y Albert László Barabási de la Noreasthern University de Boston utilizaron elementos de esa “realidad” para perseguir a unas cien mil personas durante seis meses a través de su teléfono celular, con el fin de “estudiar sus comportamientos”.
El Gran Hermano, un poroto. El futuro llegó, y fue publicado el jueves pasado en la prestigiosa revista Nature: el mapeo de los movimientos de la humanidad a gran escala ha sido importante para la planificación, el tráfico y la prevención de epidemias. Además de algunos estudios sobre animales, y la investigación de Drick Brockmann en la Universidad de Illinois –persiguiendo billetes de un dólar durante años, ¡qué locura!–, el estudio sentencia que los comportamientos humanos muestran un alto grado de regularidad espacial y temporal: “No somos tan libres en el traslado como los animales salvajes”.
Por las dudas, advirtieron, la investigación se hizo fuera de los Estados Unidos. Entre otras conclusiones, se supone que la mayoría de la gente “rara vez se mueve más de algunos kilómetros de su casa”. Los resultados revelan qué poco se mueve la gente en sus vidas cotidianas: tres cuartos de las personas estudiadas pasa más de la mitad del año dentro de un círculo de 32 kilómetros. La mitad de la gente se queda en un círculo de no más de diez kilómetros, y el 83 por ciento se queda en un círculo de 60 kilómetros. Pero, también, hay gente que viaja mucho (“los súperricos”, dice Hidalgo), que se mueve más de 240 kilómetros cada fin de semana. Además, el 3 por ciento se mueve alrededor de 320 kilómetros, y menos del 1 por ciento viaja seguido en un círculo de unos mil kilómetros. “Cuando se mira la población, no podemos saber cómo se trasladan, pero los celulares nos permitieron entender sus movimientos”, dijo Hidalgo.
Rápidamente, claro, la polémica apretó la tecla send: el primer estudio conocido sobre comportamientos humanos a través de teléfonos celulares puso sobre la mesa la cuestión de la privacidad y la ética tanto en las investigaciones científicas como en la información que son capaces de generar las empresas de telefonía. ¿Si esos datos son utilizables, quién puede certificar que no sean vendidos o traficados con fines menos santos? Como sea, la manera en que monitorearon a los ciudadanos podría ser ilegal dentro de Estados Unidos.
Por ello, los científicos no informaron en qué ciudad se realizó. Simplemente describieron el lugar como una “nación industrializada” (que no es Estados Unidos). El estudio fue realizado con los registros de una compañía privada, cuyo nombre tampoco fue informado. Lo que da credibilidad a la investigación es que la publicación se hizo en la tapa de la Nature el jueves 5 de junio. La revista es conocida por su estricto chequeo de procedimientos en materia de investigación.
Los investigadores usaron las torres para seguir las posiciones individuales donde los “perseguidos” hicieron o recibieron llamadas o mensajes de texto durante seis meses. En un segundo paso, los investigadores tomaron otros 206 celulares que sí tienen tracking devices (herramientas de seguimiento) y obtuvieron los registros de sus locaciones cada dos horas durante un período de una semana.
El estudio fue levantado rápidamente por el portal on line de la revista Wired (una de las más influyentes en el mundo de la tecnología), y también llamó la atención sobre la cuestión de la privacidad. Este tipo de seguimiento no consensuado es ilegal en Estados Unidos, según le dijo a la revista Wired Rob Kenny, portavoz de la Federal Communications Commission, sin embargo el tracking “consensuado” no sólo es legal, sino que también es un servicio que las empresas ofrecen libremente.
El coautor de la investigación, Albert-Lázló Barábasi, dijo a la Wired que “éste es un nuevo paso para la ciencia. Es la primera vez que tenemos la oportunidad de seguir objetivamente ciertos aspectos del comportamiento humano”. Pero rápidamente, los autores salieron a defenderse: Barábasi dijo que gastó la mitad del tiempo del estudio en cuestiones de privacidad, que no conocieron los números telefónicos de los “investigados”, porque fueron “codificados en 26 letras y números”. También aseguraron que no conocieron el lugar “exacto” donde se encontraban los números sino “a qué torre se conectaban cada vez”.
Barábasi dijo que no chequeó la investigación con ningún panel de ética, mientras que Hidalgo aseguró que “no era necesario” porque el experimento “envolvía a la física y no a la biología”. Sin embargo, el especialista en bioética Arthur Caplan, de la Universidad de Pennsylvania, dijo que “deberían haberlo hecho”. Los estudios sobre comportamientos humanos convencionales se realizan en lugares públicos “pero mi celular es personal, seguirlo y conocer sus movimientos es una actividad intrusiva en la privacidad de las personas”, dijo Caplan. También habló Paul Stephens, director de Privacy Rights Clearinghouse en San Diego: “Mucha gente –advirtió– no quiere ser seguida y no debería serlo sin su consentimiento”. Y sí.
Entonces, aquí viene la cuestión: “En manos equivocadas la información podría ser usada con malas intenciones”, dijo Hidalgo. “Pero en manos de científicos, lo que tratábamos era de seguir patrones, no de hacer algo maligno. Estamos tratando de hacer el mundo un poco mejor”, se excusó, sin moverse de su asiento, celular en mano. Ante la llegada del fin de semana, en el foro de Nature –que también tiene moderador, y para escribir hay que registrarse con datos ciertos– otros científicos e investigadores ponían el foco en la “revelación” del coautor Barábasi de que no había consultado a ningún panel ético. “Es el viejo ‘confíen en mí, yo sé lo que hago’”, escribía John McHaffie, invitando a estos investigadores –¿por SMS?– a tomar un curso acelerado de ética científica.
Por Mariano BlejmanFuente: diario "Página 12"Más información: www.pagina12.com.ar
PNT, Llamadas Telefónicas y SMS en la TV
Durante mucho tiempo, la existencia de un programa de TV estaba supeditado al equilibrio entre lo que recaudaran los departamentos comerciales de los canales por los avisos para emitir en las tandas publicitarias tradicionales y el presupuesto de ese envío. Hoy en día vemos emisiones de algunos programas en los que prácticamente no hay cortes comerciales y que presentan un despliegue de producción que justamente no se paga con cambio chico. ¿Cómo se explican, entonces, las finanzas que permiten sostener esos ciclos en el aire? Obviamente de un cambio en los modelos de negocios que utilizan las productoras para financiar sus productos, que con el correr del tiempo se ha ido afianzando hasta hacerse habitual: la inclusión de la llamada publicidad no tradicional (PNT) a los programas, por un lado, y, por el otro, la recaudación que se consigue con las llamadas telefónicas, o con el envío de mensajes de texto con los que el público responde a la convocatoria para que elijan a los participantes que quieren que sigan participando en los diferentes tipos de reality shows que pueblan nuestra pantalla actualmente. Al final de cuentas Si bien la porción del presupuesto que se cubre con estos recursos varía mucho según el tipo de programa del que se trate, en general quienes están en el tema estiman que, haciendo un cálculo global, actualmente más de un 40 por ciento de la recaudación que posibilita que se emita lo que vemos en televisión proviene de esas fuentes. A la aparición de estos caminos alternativos de financiación se los vincula a la crisis económica de nuestro país que tuvo su punto más alto en 2000 y 2001, momentos en que el porcentaje de estos recursos de recaudación estaban cerca del 12 por ciento del total y fueron creciendo, hasta acercarse al 30 por ciento en 2005 y en la actualidad a la cifra citada anteriormente. Pero también hay que verlo como un reflejo de lo que se produce en otros paises en los que instrumentos como el TiVo (el aparato digital que permite pausar programas mientras se los está viendo en vivo, o grabarlos y verlos en cualquier momento salteando las tandas comerciales, al que acá acceden algunos abonados de DirecTV) tiene una distribución de mayor masividad que en nuestro país y que ha puesto a los creativos publicitarios a pensar alternativas a la tanda como la conocíamos hasta ahora. Más allá de que por estas latitudes este tipo de instrumento aún no tenga un alcance masivo, la tendencia que sigue el negocio de la publicidad de buscar alternativas a los usos habituales de mostrar comerciales en la pantalla chica o la manera de recaudar sin publicidad sino mediante la asociación con otros medios como el telefónico, ya está en marcha. La alternativas de PNT que pueden existir están limitadas a la imaginación de los creativos. Van desde los históricos "chivos" (conductores que mencionan un producto a cámara como quien no quiere la cosa), las llamadas barridas (las clásicas presentaciones de notas como las del pionero "CQC"), la mención de productos (generalmente medicamentos de venta libre) en medio de programas periodísticos, la inclusión de un producto de una marca como parte de la trama dentro de las historias de ficción, la decoración de locaciones con afiches y productos de marca o la opción en que ciertas compañías auspician microprogramas en los que su producto tiene un lugar especial dentro de los contenidos, entre otras. Según la Asociación Argentina de Agencias de Publicidad, si se compara lo que se recaudó en 2007 por piezas publicitarias comunes con las PNT, estas últimas se llevaron cerca de un 26 por ciento del total de lo recaudado. En cuanto a la recaudación por llamadas telefónicas o mensajes de texto la manera en que se reparte es del 50 por ciento para la compañía de teléfonos. De la mitad restante una porción va para la compañía que brinda la plataforma informática para realizar el concurso (entre un 20 y un 50 por ciento, dependiendo del ciclo del que se trate) y el resto para el canal. La cantidad recaudada varía de acuerdo a la convocatoria que tiene el programa y la importancia de la eliminación de la que se trate, además de la cantidad de llamadas que se realicen desde teléfonos fijos o desde celulares y el número de mensajes de texto que se envíen, alternativas que tienen costos muy diferentes. Lo que sí es un factor común es que lo que aporta como ganancia es importante. Si bien los expertos sostienen que la publicidad tradicional no morirá del todo, estos formatos no convencionales inexorablemente le van quitando espacio. Por Ricardo Marín Fuente: La NaciónMás información: www.lanacion.com
viernes, 13 de junio de 2008
Caso Charly García 2
televisión se ha convertido en la ventana al mundo, pero no aquella que nos hacía conocer realidades lejanas, tribus remotas, epopeyas envidiadas, personajes valiosos. Se ha convertido en la ventana al mundo de la intimidad violada, de la privacidad vedada que se hace pública. Pero no solamente eso: nos muestra una intimidad violada que no es digna de ser mostrada. ¿Qué nos aporta la imagen de la decadencia puesta en escena? Hoy la posibilidad de las nuevas tecnologías nos ha llevado a convertirnos en voyeurs por excelencia ya que con una pantalla, cualquiera sea, podemos captar el mundo. Pero, ¿qué mundo merece ser captado? ¿El mundo del otro que no tiene por qué ser conocido y difundido? Nos hemos transformado en cronistas de la primicia, de la primicia de lo negativo y de las decadencias humanas. ¿A eso tiene que llegar el medio? Pensemos que la televisión cumple una función única, que se sostiene en su capacidad de contar historias. Las imágenes y los sonidos son magníficos canales para narrar historias. Pero, cada vez más, el hecho de mostrarlo todo provoca una pérdida de narratividad absoluta, todo parece estar ahí, sin necesidad de ser narrado. El predominio de la imagen, colabora con la atrofia de nuestra comprensión. Las palabras se subordinan a la imagen que domina la pantalla, y nada se cuenta. La presencia se impone. Captar una imagen y difundirla –como la de Charly García vencido, en una habitación de hotel, sujetado por un grupo de personas, esperando ser trasladado contra su voluntad a una clínica de Mendoza– no es siempre sinónimo de noticia. Hay momentos de la vida humana que no tienen por qué ser mostrados, y menos compartidos, y menos aún ser objeto del rating. La televisión busca captar receptores, pero cada día lo hace a pesar de todo, a costa de. El teórico español Jesús González Requena afirma que mostrarlo todo es mostrar la nada. La violación de la intimidad pareciera ser cada vez más moneda corriente en nuestra grilla televisiva. Los reality shows, las cámaras ocultas, los seudodocumentales con cámara en mano, sólo convierten la televisión en mostración de lo caótico, de lo imprevisible y de lo más íntimo de la persona. ¿No hay otra cosa para mostrar? ¿Es éste el único camino para atraer más espectadores a la pantalla? Otro rasgo propio de la televisión y, a su vez, herramienta maravillosa, es la posibilidad de transmitir en directo. Ahora, nos preguntamos, ¿era necesario contar ayer con móviles en vivo desde el lugar de la internación? ¿Qué novedad implica la recurrente transmisión del hecho, con movileros que poco saben de la historia, o que solamente esperan el parte médico pertinente? ¿Se justifica sostener la transmisión ininterrumpida cuando no sabemos nada nuevo de lo que se cuenta? ¿Qué importaba llegar primero e instalar una cámara? Ojalá los responsables de los contenidos televisivos vean en la imagen el modo más genuino de mostrar la realidad, la que edifica, la que reconforta, la que divierte, y no legitimen, a través de ella, una nueva intimidad violada. * Coordinadora del Observatorio de la Televisiónde la Universidad Austral.Últimas noticias sobre CharlyCharly García continuaba internado ayer en la exclusiva Clínica de Cuyo, en el centro de Mendoza capital, en un estado al que los médicos del lugar calificaron como “compensado y sedado, en terapia intensiva”. El autor de Clics modernos descansaba, en soledad, “bajo los efectos de sedantes farmacológicos prescritos” y aún se desconoce cuándo será dado de alta, dijo el jefe de servicio de terapia intensiva de la clínica privada, Héctor Lamacchi. El especialista también reconoció que, ayer por la mañana, el músico tuvo un “repentino cuadro febril” y se le practicaron estudios para determinar por qué se produjo. Por la tarde, la fiebre desapareció y García sólo recibió un tratamiento con antibióticos porque la infección podría haberse desatado debido a una neumonía. Los directivos del centro asistencial admitieron, en tanto, que el músico podría ser trasladado a Buenos Aires en las próximas horas, a bordo de un avión ambulancia, pero aclararon que para que eso ocurra tiene que haber una persona que se haga responsable.“Hasta ahora no hemos tenido contacto con ningún familiar”, manifestaron. El hijo de García, Migue, pidió “discreción” a los medios de prensa y que se trate “con mucho cuidado” la imagen de su padre, en alusión a las imágenes de la detención del músico que difundió la televisión. El único que visitó a García en la sala de terapia intensiva fue Alejandro Cabanillas, dueño del bar que lo contrató para tocar en Mendoza. Por Gabriela FabbroFuente: CríticaMás información: www.cirticadigital.com.ar
Caso Charly García
EL INFIERNO POR TV. ESCRIBE MARCELO FIGUERAS SOBRE LA INTERNACIÓN DE CHARLY GARCÍA / HAY MOMENTOS DE LA VIDA HUMANA QUE NO TIENEN POR QUÉ SER MOSTRADOS¿EXISTE ALGUNA JUSTIFICACIÓN VÁLIDA PARA DIFUNDIR ESAS IMÁGENES EN UN MEDIO DE COMUNICACIÓN PÚBLICO? Y POR FAVOR, NO SE LES OCURRA DECIRME QUE ESO ES PERIODISMO, O MENTAR EL SAGRADO DERECHO DEL SOBERANO A LA INFORMACIÓN.
¿QUÉ NOS APORTA LA IMAGEN DE LA DECADENCIA PUESTA EN ESCENA? HOY LA POSIBILIDAD DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS NOS HA LLEVADO A CONVERTIRNOS EN VOYEURS POR EXCELENCIA YA QUE CON UNA PANTALLA, CUALQUIERA SEA, PODEMOS CAPTAR EL MUNDO.
EL INFIERNO POR TV. ESCRIBE MARCELO FIGUERAS SOBRE LA INTERNACIÓN DE CHARLY GARCÍAHace unos cuantos años, cuando yo todavía trabajaba en un diario argentino, Charly García protagonizó uno de sus múltiples escándalos –creo, ahora que escarbo, que se trató de la vez que alguien lo internó en una clínica– y yo me sentí obligado a escribir una columna sobre el tema. Por suerte la olvidé por completo; ojalá de-sapareciese de todos los archivos. Imagino que le reclamé que siguiese a la altura del mejor momento de su vida (el mejor momento para mí, cuanto menos, en tanto fan de su música) y que viviese su condición de artista no sólo como un don, sino como una responsabilidad. (Mi, mi, yo, yo: todo lo que me importaba, presumo, era que García produjese más canciones como las que marcaron mi vida entre los años ’70 y ’90.) Recuerdo, eso sí, que Fito Páez se enojó conmigo. Creo que hasta se tomó el trabajo de llamarme por teléfono. Debo haber pensado que Fito le tenía tanto cariño que se sentía en la necesidad de perdonarle todo cuanto hiciese. En cambio, yo era un periodista y por mi voz hablaban todos. El rol de fiscal me sentaba naturalmente.Ayer vi en un noticiero unas imágenes que me partieron el alma. Ya me había enterado de que Charly había protagonizado un nuevo escándalo en Mendoza, producido destrozos en un hotel y terminado internado, primero en un hospital y luego en una clínica psiquiátrica. La noticia me había entristecido, como me ocurre cada vez que Charly aparece en las noticias por estas razones; a esta altura de mi vida creo haber comprendido lo que Fito quiso explicarme entonces, y sé que no tengo nada que perdonarle a Charly –es su vida y tiene derecho a hacer con ella lo que quiere, o bien (como nos ocurre a todos) lo que puede–, en todo caso lo que sí tengo es mucho, muchísimo que agradecerle. Pero lo que vi me estremeció hasta los huesos.Alguien –vaya a saber Dios quién; en cualquier caso, que ese mismo Dios se apiade de su alma– se tomó el trabajo de filmar, supongo que con un teléfono móvil, la escena en que varios paramédicos reducían a García en aquel hotel de Mendoza. Era evidente que ya lo habían sedado, que lo habían puesto boca abajo y atado la mano derecha a su espalda. El audio es deficiente, pero bastaba para que uno oyese lo imprescindible. Primero el tono de la voz de García: lastimero –vaya a saber cuántas cosas le habían inyectado ya–, sonaba como suenan los corderos cuando se los desangra sobre una jofaina –boca abajo, también–. Lo segundo inteligible eran algunas de sus palabras, repitiendo lo mismo en todas las variantes posibles: hijo de puta, hijos de puta. Incluso en el peor de sus momentos, García se las arregló para anticiparse en el tiempo y proferir el único calificativo que cabe a aquellos que perpetrarían lo que estaba por venir.¿Existe alguna justificación válida para difundir esas imágenes en un medio de comunicación público? Y por favor, no se les ocurra decirme que eso es periodismo, o mentar el sagrado derecho del Soberano a la información. A esa altura de la soirée ya sabíamos todo lo que era necesario saber sobre el asunto: que Charly había sufrido uno de sus episodios, que estaba internado y que su estado de salud era estable. Full stop. Más allá de estos datos, nadie que no fuese pariente o amigo íntimo tenía derecho a saber otra cosa. Ni siquiera los fans. ¿Toleraría cualquiera de ustedes que alguien mostrase por TV imágenes del momento de mayor indefensión en sus vidas? ¿Creen, en todo caso, que el hecho de no ser famosos los protegería en caso de que su vía crucis personal se convirtiese en noticia?Esas imágenes constituyen el momento más bajo, más degradante del periodismo televisivo que he visto en mucho pero mucho tiempo –y eso que viene protagonizando uno de sus peores momentos, hecho evidente durante el lockout de empresarios agropecuarios–. ¿Debo pensar que es casualidad que esas imágenes hayan tenido tanto despliegue, justo cuando la Presidenta dejó a los Cuatro Jinetes del Campo sin discurso y había que llenar pantalla con algo que ya no fuesen las rutas?No hay derecho a usar a ningún artista como commoditie, por popular que sea; y ni siquiera en el caso de que el presunto artista o celebridad esté más que dispuesto a ser utilizado. En el caso particular de García –gracias, Fito–, se trata de un artista que iluminó las vidas de millones de argentinos, convirtiéndolas en algo mejor de lo que tenían derecho a ser por sus propios medios. Lo mínimo que se merece es respeto. La exhibición de esas imágenes fue degradante para él y nos llenó de vergüenza a todos los que no podíamos creer lo que estábamos viendo. Yo lo considero el hermano mayor que nunca tuve. Y a los hermanos, aun en el caso de que sean pródigos o infames, no se los expone ni difama en público: se los abraza, se los preserva, especialmente cuando están caídos.Ojalá que no sea una cortina de humo lo que se dice por ahí y que deroguen de una maldita vez esta ley de medios de la dictadura que todavía padecemos.Por Marcelo Figueras ( Escritor y periodista. Autor de Kamchatka y El espía del tiempo)Fuente: Página 12Más información: www.pagina12.com.ar
¿QUÉ NOS APORTA LA IMAGEN DE LA DECADENCIA PUESTA EN ESCENA? HOY LA POSIBILIDAD DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS NOS HA LLEVADO A CONVERTIRNOS EN VOYEURS POR EXCELENCIA YA QUE CON UNA PANTALLA, CUALQUIERA SEA, PODEMOS CAPTAR EL MUNDO.
EL INFIERNO POR TV. ESCRIBE MARCELO FIGUERAS SOBRE LA INTERNACIÓN DE CHARLY GARCÍAHace unos cuantos años, cuando yo todavía trabajaba en un diario argentino, Charly García protagonizó uno de sus múltiples escándalos –creo, ahora que escarbo, que se trató de la vez que alguien lo internó en una clínica– y yo me sentí obligado a escribir una columna sobre el tema. Por suerte la olvidé por completo; ojalá de-sapareciese de todos los archivos. Imagino que le reclamé que siguiese a la altura del mejor momento de su vida (el mejor momento para mí, cuanto menos, en tanto fan de su música) y que viviese su condición de artista no sólo como un don, sino como una responsabilidad. (Mi, mi, yo, yo: todo lo que me importaba, presumo, era que García produjese más canciones como las que marcaron mi vida entre los años ’70 y ’90.) Recuerdo, eso sí, que Fito Páez se enojó conmigo. Creo que hasta se tomó el trabajo de llamarme por teléfono. Debo haber pensado que Fito le tenía tanto cariño que se sentía en la necesidad de perdonarle todo cuanto hiciese. En cambio, yo era un periodista y por mi voz hablaban todos. El rol de fiscal me sentaba naturalmente.Ayer vi en un noticiero unas imágenes que me partieron el alma. Ya me había enterado de que Charly había protagonizado un nuevo escándalo en Mendoza, producido destrozos en un hotel y terminado internado, primero en un hospital y luego en una clínica psiquiátrica. La noticia me había entristecido, como me ocurre cada vez que Charly aparece en las noticias por estas razones; a esta altura de mi vida creo haber comprendido lo que Fito quiso explicarme entonces, y sé que no tengo nada que perdonarle a Charly –es su vida y tiene derecho a hacer con ella lo que quiere, o bien (como nos ocurre a todos) lo que puede–, en todo caso lo que sí tengo es mucho, muchísimo que agradecerle. Pero lo que vi me estremeció hasta los huesos.Alguien –vaya a saber Dios quién; en cualquier caso, que ese mismo Dios se apiade de su alma– se tomó el trabajo de filmar, supongo que con un teléfono móvil, la escena en que varios paramédicos reducían a García en aquel hotel de Mendoza. Era evidente que ya lo habían sedado, que lo habían puesto boca abajo y atado la mano derecha a su espalda. El audio es deficiente, pero bastaba para que uno oyese lo imprescindible. Primero el tono de la voz de García: lastimero –vaya a saber cuántas cosas le habían inyectado ya–, sonaba como suenan los corderos cuando se los desangra sobre una jofaina –boca abajo, también–. Lo segundo inteligible eran algunas de sus palabras, repitiendo lo mismo en todas las variantes posibles: hijo de puta, hijos de puta. Incluso en el peor de sus momentos, García se las arregló para anticiparse en el tiempo y proferir el único calificativo que cabe a aquellos que perpetrarían lo que estaba por venir.¿Existe alguna justificación válida para difundir esas imágenes en un medio de comunicación público? Y por favor, no se les ocurra decirme que eso es periodismo, o mentar el sagrado derecho del Soberano a la información. A esa altura de la soirée ya sabíamos todo lo que era necesario saber sobre el asunto: que Charly había sufrido uno de sus episodios, que estaba internado y que su estado de salud era estable. Full stop. Más allá de estos datos, nadie que no fuese pariente o amigo íntimo tenía derecho a saber otra cosa. Ni siquiera los fans. ¿Toleraría cualquiera de ustedes que alguien mostrase por TV imágenes del momento de mayor indefensión en sus vidas? ¿Creen, en todo caso, que el hecho de no ser famosos los protegería en caso de que su vía crucis personal se convirtiese en noticia?Esas imágenes constituyen el momento más bajo, más degradante del periodismo televisivo que he visto en mucho pero mucho tiempo –y eso que viene protagonizando uno de sus peores momentos, hecho evidente durante el lockout de empresarios agropecuarios–. ¿Debo pensar que es casualidad que esas imágenes hayan tenido tanto despliegue, justo cuando la Presidenta dejó a los Cuatro Jinetes del Campo sin discurso y había que llenar pantalla con algo que ya no fuesen las rutas?No hay derecho a usar a ningún artista como commoditie, por popular que sea; y ni siquiera en el caso de que el presunto artista o celebridad esté más que dispuesto a ser utilizado. En el caso particular de García –gracias, Fito–, se trata de un artista que iluminó las vidas de millones de argentinos, convirtiéndolas en algo mejor de lo que tenían derecho a ser por sus propios medios. Lo mínimo que se merece es respeto. La exhibición de esas imágenes fue degradante para él y nos llenó de vergüenza a todos los que no podíamos creer lo que estábamos viendo. Yo lo considero el hermano mayor que nunca tuve. Y a los hermanos, aun en el caso de que sean pródigos o infames, no se los expone ni difama en público: se los abraza, se los preserva, especialmente cuando están caídos.Ojalá que no sea una cortina de humo lo que se dice por ahí y que deroguen de una maldita vez esta ley de medios de la dictadura que todavía padecemos.Por Marcelo Figueras ( Escritor y periodista. Autor de Kamchatka y El espía del tiempo)Fuente: Página 12Más información: www.pagina12.com.ar
Internet cambió la TV
"La televisión tal cual la conocemos va a seguir existiendo por mucho tiempo, pero lo que empieza a cambiar es la forma de consumirla. Lo que quiere el usuario es elegir cómo, cuándo y dónde ver su programa favorito, e Internet ya lo está haciendo realidad." Lo dice Víctor Kong, actual director ejecutivo de MySpace Latinoamérica, con la autoridad que le brinda el haberse desempeñado anteriormente en MTV y ahora ocupar un lugar notable en el organigrama de la red social más importante que funciona en la Red. Uruguayo de nacimiento y con residencia actual en Miami, Kong pasó por Buenos Aires con motivo del lanzamiento de MySpace Argentina y la apertura en esta capital de la oficina central para América latina de la compañía, que forma parte del conglomerado News Corporation, del cual dependen, entre otros, los estudios y la cadena televisiva Fox. Mañana MySpace Argentina celebrará esta novedad con un recital exclusivo de Babasónicos mediante la modalidad del secret show, inaugurada en febrero de 2006. "Pienso que el usuario está cambiando su forma de ver televisión. Pero ¿va a sustituir la TV por otra cosa? Yo creo que no", dice Kong a La Nacion, antes de señalar que lo que sí logró Internet es "cambiar por completo" la forma de ver y de consumir televisión. "Los medios crean contenidos. Después, determinar dónde se ven es lo menos importante", precisa. Kong se apoya en un ejemplo muy inmediato, el del reality show Snoop Dogg's Father Hood, que muestra la vida cotidiana y familiar del rapero y puede verse en la Argentina a través de la señal E! Entertainment: "Nosotros hicimos en Estados Unidos una alianza con E! que nos permitió estrenar primero el show en Internet y más tarde en la tele. Como se vio antes que nada por MySpace empezó a hacer ruido y cumplió el propósito de E!, que era lograr que a partir de allí más gente se interesara en verlo por la TV convencional. Así, Internet no funcionó como sustituto sino como espacio alternativo y estrategia para despertar interés." Las posibilidades de Internet como nueva plataforma televisiva se suman, en el caso de MySpace, al tradicional menú de propuestas que ofrece este espacio en todo el mundo para sus usuarios. Así lo resume Kong: "Conocer gente nueva, continuar relacionándose con sus amigos de un modo más profundo y eficaz a través de una red social, subir sus videos y fotos para que sus amigos puedan verlos y, a partir de ahora cada vez más, acceder a canales temáticos para ver en forma exclusiva contenidos que luego llegarán a la televisión". Esto incluye también, en el caso argentino, el desarrollo futuro de los acuerdos que hoy el sitio tiene con los principales sellos discográficos y varios artistas. "En el caso de Babasónicos, lo que MySpace les permite es tener un contacto directo con sus fans, actualizar fechas de recitales, anticipar videos... Hasta ahora era muy difícil tener ese tipo de vínculo directo con los fans en español", subraya. Para el ejecutivo, Internet ya es vista por todos los actores que intervienen en el proceso mediático como una plataforma importante para ver televisión y, sobre todo, la de mayor potencial. "Hace cuatro años, MySpace ni siquiera existía. La evolución es tan rápida que no se puede de ninguna manera hablar de techo. La plataforma cambia todo el tiempo, cada semana le agregamos algo", explica. También asegura que crear contenidos en la Web es menos costoso que hacerlo directamente para la televisión. Y como prueba de ese crecimiento, Kong dijo que MySpace está creando "lo que va a ser la primera serie exclusiva para la Web" en América latina, para todo el continente: es un reality show filmado en alta definición y titulado Colinas, producido en México, con 55 episodios de cinco minutos cada uno. "En la medida -concluye- en que la banda ancha siga creciendo en velocidad y en alcance, cada vez se va a filmar mucho más especialmente para Internet. Inclusive habrá mucha gente que se irá especializando en filmar y producir para la Web. Y de pronto, casi sin darnos cuenta, veremos que cosas pensadas para Internet se masificarán y llegarán a la televisión. Ya no importará el lugar en el que se ponen los contenidos, sino que puedan verse por una mayor cantidad de gente."
lunes, 9 de junio de 2008
violencia en el futbol argentino
La vilencia en el futbol argentino empeora cada vez mas, y cada vez hai mas accidentes provocados por hinchas de tal equipo a hinchas de otro equipo, como por ejemplo el hincha de Velez Sarfield que murio hace menos de tres meses.
Esto trae mala informacion para los chicos que van a ver a sus respectivos equipos, que piensan que cuando estan perdiendo hai que romper la cancha y pelearse con el equipo contrario. Entonces dichos chicos practican eso en el colegio, en la casa, en la calle, etc.
Y de este problema vienen la mayoria de las peleas en la calle, contra chicos de diferentes equipos.
Esto no solo lo tiene que arreglar la policia y el gobierno de Bs As sino cada persona que va a la cancha tiene que empesar por controlarse a si mismo y mostrar el buen ejemplo a sus hijos y distintos participantes.
Esto trae mala informacion para los chicos que van a ver a sus respectivos equipos, que piensan que cuando estan perdiendo hai que romper la cancha y pelearse con el equipo contrario. Entonces dichos chicos practican eso en el colegio, en la casa, en la calle, etc.
Y de este problema vienen la mayoria de las peleas en la calle, contra chicos de diferentes equipos.
Esto no solo lo tiene que arreglar la policia y el gobierno de Bs As sino cada persona que va a la cancha tiene que empesar por controlarse a si mismo y mostrar el buen ejemplo a sus hijos y distintos participantes.
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La violencia en el futbol argentino
lunes, 19 de mayo de 2008
viernes, 9 de mayo de 2008
Temas primer trimestral
Evolución de la comunicación a través de la Historia.
Comunicación en el futuro.
Cómo tratan La Nación y Página 12 algún tema. Por ej. el aborto.
El diario. Secciones. Elementos (título, copete, epígrafe, etc.)
Fuentes periodísticas.
Crónica. Con opinión y sin opinión.
Géneros periodísticos. Editorial, columna, crítica.
Cómo están los distintos tipos de autoridad en la Argentina. (editorial de La Nación)
Cartas de Lectores.
ESTUDIEN!
Comunicación en el futuro.
Cómo tratan La Nación y Página 12 algún tema. Por ej. el aborto.
El diario. Secciones. Elementos (título, copete, epígrafe, etc.)
Fuentes periodísticas.
Crónica. Con opinión y sin opinión.
Géneros periodísticos. Editorial, columna, crítica.
Cómo están los distintos tipos de autoridad en la Argentina. (editorial de La Nación)
Cartas de Lectores.
ESTUDIEN!
martes, 6 de mayo de 2008
Cristina y los medios
La Nación
La presidenta Cristina Kirchner volvió ayer a criticar a los medios de comunicación. Durante un acto con el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, en la Casa Rosada, la jefa del Estado se quejó de que las "buenas noticias" que anunciaba el Gobierno eran "ocultadas" por la prensa. "Como verán todos ustedes, son muy buenas noticias [en referencia a los proyectos científicos] que, por supuesto, no aparecerán publicadas mañana en ningún diario. Obviamente serán prolijamente ocultadas y desinformadas a la población", descargó. La Presidenta comenzó su discurso con críticas al diario Clarín . "Muchas veces nos encontramos con que no sólo se publican cosas que están mal, sino cosas que no son verdad. Un diario, el de más importante tirada, colocó en su portada, en letras tipo catástrofe, que la educación privada iba a sufrir aumentos que llegaban hasta el 45%", comenzó. Y refutó la información al afirmar que se podía chequear si tales aumentos eran reales en Internet. El clima se caldeó cuando un periodista radial gritó en medio del acto que la suba había sido real, lo que descolocó a la Presidenta y provocó que la seguridad lo sacara del Salón Sur. "Si me permiten, por favor,", continuó Cristina Kirchner, algo nerviosa por el episodio. "Acá ya no estamos ante la publicación de una noticia que es mala, sino de una manipulación de la información para, en definitiva, desinformar y preocupar a la gente", dijo la Presidenta, visiblemente molesta. En otro pasaje de su encendido discurso, Cristina Kirchner arremetió con el servicio de TV por cable, en otra clara alusión al grupo Clarín . "Uno de los que más agitan el tema de la inflación es uno de los mayores propietarios de cable en la Argentina donde ustedes miran televisión. Observen la factura y podrán ver que es más alta que lo que por ahí pagan en luz, en gas o en otros servicios. Ni qué contarles si además quieren ver fútbol, tienen que pagar también los plus y además se han ido sacando también ítems de manera tal que la evolución de los precios también ha sido muy alta", se quejó.
Clarin
En un acto en Casa Rosada, la Presidenta se quejó porque "sólo se publican las cosas que están mal". Y denunció que en los aumentos "hay una apropiación de la utilidad por parte de los sectores formadores de precios en toda su cadena".
La presidenta Cristina Kirchner volvió a criticar a la prensa durante un acto oficial, al tiempo que defendió la política económica oficial, al asegurar que los aumentos son resultado de "una apropiación de la utilidad por parte de los sectores formadores de precios en toda su cadena". "Sólo se publican las cosas que están mal: lo bueno no merece ser publicado", afirmó la mandataria durante una ceremonia en Casa de Gobierno, en la que se presentaron los resultados de la modernización de equipamiento de laboratorios de investigación. "Hay una manipulación de la información; para desinformar y preocupar a la gente", agregó.
La jefa de Estado, además, cargó contra sectores empresarios por los aumentos de precios. "Hay una apropiación de la utilidad por parte de los sectores formadores de precios en toda su cadena", consideró. Y aseguró que "el Estado tiene la responsabilidad de sostener macroeconómicamente las condiciones que dan rentabilidad a empresarios, pero el sector empresario también tiene que hacer su aporte". Asimismo, cuestionó a grandes cadenas de supermercados por anunciar ofertas "que después no son cumplidas". Y las acusó de ser "formadoras de precios" y de "apropiarse del salario de los argentinos".
"He dado instrucciones al secretario de Comercio (Guillermo Moreno) para que se modifique una norma de larga data, para que se difunda la cantidad de unidades a disponer por cada precio", adelantó la jefa de Estado.
La presidenta Cristina Kirchner volvió ayer a criticar a los medios de comunicación. Durante un acto con el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, en la Casa Rosada, la jefa del Estado se quejó de que las "buenas noticias" que anunciaba el Gobierno eran "ocultadas" por la prensa. "Como verán todos ustedes, son muy buenas noticias [en referencia a los proyectos científicos] que, por supuesto, no aparecerán publicadas mañana en ningún diario. Obviamente serán prolijamente ocultadas y desinformadas a la población", descargó. La Presidenta comenzó su discurso con críticas al diario Clarín . "Muchas veces nos encontramos con que no sólo se publican cosas que están mal, sino cosas que no son verdad. Un diario, el de más importante tirada, colocó en su portada, en letras tipo catástrofe, que la educación privada iba a sufrir aumentos que llegaban hasta el 45%", comenzó. Y refutó la información al afirmar que se podía chequear si tales aumentos eran reales en Internet. El clima se caldeó cuando un periodista radial gritó en medio del acto que la suba había sido real, lo que descolocó a la Presidenta y provocó que la seguridad lo sacara del Salón Sur. "Si me permiten, por favor,", continuó Cristina Kirchner, algo nerviosa por el episodio. "Acá ya no estamos ante la publicación de una noticia que es mala, sino de una manipulación de la información para, en definitiva, desinformar y preocupar a la gente", dijo la Presidenta, visiblemente molesta. En otro pasaje de su encendido discurso, Cristina Kirchner arremetió con el servicio de TV por cable, en otra clara alusión al grupo Clarín . "Uno de los que más agitan el tema de la inflación es uno de los mayores propietarios de cable en la Argentina donde ustedes miran televisión. Observen la factura y podrán ver que es más alta que lo que por ahí pagan en luz, en gas o en otros servicios. Ni qué contarles si además quieren ver fútbol, tienen que pagar también los plus y además se han ido sacando también ítems de manera tal que la evolución de los precios también ha sido muy alta", se quejó.
Clarin
En un acto en Casa Rosada, la Presidenta se quejó porque "sólo se publican las cosas que están mal". Y denunció que en los aumentos "hay una apropiación de la utilidad por parte de los sectores formadores de precios en toda su cadena".
La presidenta Cristina Kirchner volvió a criticar a la prensa durante un acto oficial, al tiempo que defendió la política económica oficial, al asegurar que los aumentos son resultado de "una apropiación de la utilidad por parte de los sectores formadores de precios en toda su cadena". "Sólo se publican las cosas que están mal: lo bueno no merece ser publicado", afirmó la mandataria durante una ceremonia en Casa de Gobierno, en la que se presentaron los resultados de la modernización de equipamiento de laboratorios de investigación. "Hay una manipulación de la información; para desinformar y preocupar a la gente", agregó.
La jefa de Estado, además, cargó contra sectores empresarios por los aumentos de precios. "Hay una apropiación de la utilidad por parte de los sectores formadores de precios en toda su cadena", consideró. Y aseguró que "el Estado tiene la responsabilidad de sostener macroeconómicamente las condiciones que dan rentabilidad a empresarios, pero el sector empresario también tiene que hacer su aporte". Asimismo, cuestionó a grandes cadenas de supermercados por anunciar ofertas "que después no son cumplidas". Y las acusó de ser "formadoras de precios" y de "apropiarse del salario de los argentinos".
"He dado instrucciones al secretario de Comercio (Guillermo Moreno) para que se modifique una norma de larga data, para que se difunda la cantidad de unidades a disponer por cada precio", adelantó la jefa de Estado.
lunes, 5 de mayo de 2008
Etica y Valores en los medios
Por el Arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo
“El mundo de la comunicación social es obra y fruto de la inteligencia aplicada del hombre, por ello debemos valorarlo y estar agradecidos. Pero también, como en toda obra del hombre, debemos reconocer su referencia al mundo de la ética y de los valores, como a su responsabilidad social”, recuerda el arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, en su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones. El prelado destaca, citando a Benedicto XVI, que “los medios de comunicación social por las potencialidades educativas que disponen, tienen una responsabilidad especial en la promoción del respeto por la familia, en ilustrar sus esperanzas y derechos, en resaltar su belleza”. “Atender a este marco ético y social no debilita ni coarta al hombre en su libertad, por el contrario, le abre a una tarea de creatividad y de sentido que los eleva. Los medios de comunicación, en cambio, se empobrecen e incluso se degradan, cuando sólo están al servicio de finalidades económicas o ‘sistemas dedicados a someter al hombre a lógicas dictadas por los intereses dominantes del momento’”, advierte. Monseñor Arancedo sostiene que “cuando se pierde de vista el horizonte moralmente exigente de búsqueda de la verdad y de una opción clara por el bien, como de servicio al bien común; cuando el emprendimiento comunicacional “pierde las raíces éticas y elude el control social, termina por olvidar la centralidad y la dignidad inviolable del ser humano, y corre el riesgo de influir negativamente sobre su conciencia y sus opciones, condicionando así, en definitiva, la libertad y la vida misma de las personas”. “Por ello cuando se eleva el nivel de los medios de comunicación, se eleva también el nivel de vida de una comunidad. Pidamos en este día por todos los comunicadores sociales para que en sus diversos niveles de responsabilidad y ejecución, se descubran en esta noble y necesaria profesión que han asumido, como protagonistas comprometidos en la creación de un mundo nuevo. No hay mundo nuevo sin hombres nuevos”, concluyó.+
“El mundo de la comunicación social es obra y fruto de la inteligencia aplicada del hombre, por ello debemos valorarlo y estar agradecidos. Pero también, como en toda obra del hombre, debemos reconocer su referencia al mundo de la ética y de los valores, como a su responsabilidad social”, recuerda el arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, en su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones. El prelado destaca, citando a Benedicto XVI, que “los medios de comunicación social por las potencialidades educativas que disponen, tienen una responsabilidad especial en la promoción del respeto por la familia, en ilustrar sus esperanzas y derechos, en resaltar su belleza”. “Atender a este marco ético y social no debilita ni coarta al hombre en su libertad, por el contrario, le abre a una tarea de creatividad y de sentido que los eleva. Los medios de comunicación, en cambio, se empobrecen e incluso se degradan, cuando sólo están al servicio de finalidades económicas o ‘sistemas dedicados a someter al hombre a lógicas dictadas por los intereses dominantes del momento’”, advierte. Monseñor Arancedo sostiene que “cuando se pierde de vista el horizonte moralmente exigente de búsqueda de la verdad y de una opción clara por el bien, como de servicio al bien común; cuando el emprendimiento comunicacional “pierde las raíces éticas y elude el control social, termina por olvidar la centralidad y la dignidad inviolable del ser humano, y corre el riesgo de influir negativamente sobre su conciencia y sus opciones, condicionando así, en definitiva, la libertad y la vida misma de las personas”. “Por ello cuando se eleva el nivel de los medios de comunicación, se eleva también el nivel de vida de una comunidad. Pidamos en este día por todos los comunicadores sociales para que en sus diversos niveles de responsabilidad y ejecución, se descubran en esta noble y necesaria profesión que han asumido, como protagonistas comprometidos en la creación de un mundo nuevo. No hay mundo nuevo sin hombres nuevos”, concluyó.+
El spam cumple 30 años
Una simple invitación para 400 usuarios, se convirtió en la actualidad en un fenómeno que constituye más del 90% del tráfico de los e-mails del mundo
El 3 de mayo de 1978, cerca de 400 usuarios de la red Arpanet, el predecesor de Internet, recibían con sorpresa un mensaje electrónico de la compañía de computadoras DEC invitándolos al lanzamiento de un nuevo producto. Este simple suceso dio origen a lo que hoy se conoce como correo basura o spam , y que treinta años después, atiborra las casillas de los internautas con ofertas de Viagra, falsas cadenas emotivas y señuelos para robar dinero o datos personales. Spam es el nombre de una marca estadounidense de carne enlatada y su asociación con los mensajes indeseados deriva en realidad de una escena de comedia interpretada por el grupo Monty Python , en el que unos vikingos van a un restaurante que sólo sirve esta marca de carne y cantan una canción repitiendo su nombre hasta el hartazgo... algo así como lo que siente un usuario cuando abre su e-mail y lo ve lleno de correos basura . Un dolor de cabeza . Según datos de la firma especializada en seguridad informática Sophos, el 92,3 por ciento de todos los correos electrónicos enviados en los primeros tres meses de 2008 podrían clasificarse como spam ... y la tendencia es al alza. "El número de correos basura creció de forma constante en los últimos cinco años", aseguró Mike Haro, analista de Sophos. Google, por ejemplo, comprobó que los usuarios de su servicio de correo Gmail reciben hoy cuatro veces más spam que en 2004. Jason Freidenfelds, de Gmail, asegura que tan solo el 1 por ciento de los correos basura que llega logra pasar sus sistema de filtros. No sólo el volumen, sino también los métodos de envío fueron creciendo en peligrosidad en estos treinta años. Mientras que el autor del primer spam debió teclear la dirección de cada destinatario manualmente, hoy, los correos basura son enviados a través de botnets : redes de computadoras capturadas por tecerceros, que trabajan a espaldas de sus verdaderos dueños. Haro asegura que cada tres meses "aparecen técnicas nuevas" para el envío de mensajes no deseados. Entre las más recientes, está el mandar correos con archivos adjuntos que contienen fotos o tablas de Excel que se acaban abriendo por curiosidad. Mucho más peligrosa es la extorsión online , que consiste en amenazar a empresas con bloquear sus servidores mediante el envío masivo de correos si no acceden a pagar una cantidad. Haro opina que todo usuario de la red debería informarse sobre los servicios de filtro de su proveedor y asegurarse de que las opciones de seguridad en sus máquinas están activadas. También recomienda instalar programas adicionales para detectar spam .
El 3 de mayo de 1978, cerca de 400 usuarios de la red Arpanet, el predecesor de Internet, recibían con sorpresa un mensaje electrónico de la compañía de computadoras DEC invitándolos al lanzamiento de un nuevo producto. Este simple suceso dio origen a lo que hoy se conoce como correo basura o spam , y que treinta años después, atiborra las casillas de los internautas con ofertas de Viagra, falsas cadenas emotivas y señuelos para robar dinero o datos personales. Spam es el nombre de una marca estadounidense de carne enlatada y su asociación con los mensajes indeseados deriva en realidad de una escena de comedia interpretada por el grupo Monty Python , en el que unos vikingos van a un restaurante que sólo sirve esta marca de carne y cantan una canción repitiendo su nombre hasta el hartazgo... algo así como lo que siente un usuario cuando abre su e-mail y lo ve lleno de correos basura . Un dolor de cabeza . Según datos de la firma especializada en seguridad informática Sophos, el 92,3 por ciento de todos los correos electrónicos enviados en los primeros tres meses de 2008 podrían clasificarse como spam ... y la tendencia es al alza. "El número de correos basura creció de forma constante en los últimos cinco años", aseguró Mike Haro, analista de Sophos. Google, por ejemplo, comprobó que los usuarios de su servicio de correo Gmail reciben hoy cuatro veces más spam que en 2004. Jason Freidenfelds, de Gmail, asegura que tan solo el 1 por ciento de los correos basura que llega logra pasar sus sistema de filtros. No sólo el volumen, sino también los métodos de envío fueron creciendo en peligrosidad en estos treinta años. Mientras que el autor del primer spam debió teclear la dirección de cada destinatario manualmente, hoy, los correos basura son enviados a través de botnets : redes de computadoras capturadas por tecerceros, que trabajan a espaldas de sus verdaderos dueños. Haro asegura que cada tres meses "aparecen técnicas nuevas" para el envío de mensajes no deseados. Entre las más recientes, está el mandar correos con archivos adjuntos que contienen fotos o tablas de Excel que se acaban abriendo por curiosidad. Mucho más peligrosa es la extorsión online , que consiste en amenazar a empresas con bloquear sus servidores mediante el envío masivo de correos si no acceden a pagar una cantidad. Haro opina que todo usuario de la red debería informarse sobre los servicios de filtro de su proveedor y asegurarse de que las opciones de seguridad en sus máquinas están activadas. También recomienda instalar programas adicionales para detectar spam .
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